Suprema tarifa
“Estamos en el horno con fritas”, fue la frase que inmortalizó a fines del siglo XIX el célebre explorador y entomólogo británico sir Clarence Henry Land Rover.
"Estamos en el horno con fritas", fue la frase que inmortalizó a fines del siglo XIX el célebre explorador y entomólogo británico sir Clarence Henry Land Rover. Y de hecho fueron sus últimas palabras. Fue pronunciada por el intrépido aristócrata desde el interior de un horno de barro al rojo vivo en el que había sido introducido, previamente sazonado, por los ávidos habitantes de una lejana isla del Pacífico sur que acababa de descubrir (*). Esta expresión, que a diferencia de sir Land Rover hoy se utiliza metafóricamente cuando se afronta una situación límite, fue escuchada en los pasillos de la Municipalidad de Córdoba cuando se supo que los jueces de la Suprema Corte (que no salieron de abajo de las baldosas, según confirmó oficialmente la Presidenta de la Nación), habían rechazado un recurso de la Municipalidad contra un reclamo de 150 millones de pesos de las empresas Coniferal y Ciudad de Córdoba.La cuestión es peligrosa por donde se la mire: la plata es mucha. Todo se originó por una diferencia de 15 centavos con lo que pretendían las prestatarias un aumento de tarifa en 2005. Hay más reclamos por más plata y por la misma razón.Pero lo más comprometido es que sienta jurisprudencia para futuros reclamos, ya que normalmente nunca se les da a las empresas de transporte los aumentos que piden."Según los últimos incrementos de costos, con el reciente aumento salarial a los choferes y las subas en las cubiertas importadas de Japón (tanto lisas para pista seca como con dibujo para días de lluvia) que usan nuestras unidades, el boleto debería estar costando hoy 15.37 pesos, aunque podríamos redondear en 15.50", aseguró Carlos Polinómico, asesor de las empresas del TUP y autor de la célebre y temida fórmula que lleva su nombre y que sirve para calcular el costo del boleto. "Y eso que no contabilizamos la reposición de los ornamentos del área de manejo de las unidades (peluches, banderines, amuletos, estampitas, etc.), porque en ese caso estaríamos hablando de una tarifa de 19,63 pesos", estimó el experto.Según el análisis de Polinómico, como en un hipotético aumento la Municipalidad jamás llevaría el boleto a semejantes cifras, "nuestra próxima presentación a la Suprema Corte sería por una diferencia de más de 10 pesos, lo que significaría que, dentro de cinco años, la ciudad debería pagarnos entre 2.900 y 3.200 millones de pesos", se entusiasmo el especialista.Esta escalofriante danza de números llevó a muchos a considerar con seriedad una versión, según la cual el fallo de Corte Suprema era la señal que los empresarios del transporte urbano estaban esperando para poner en marcha la etapa final de plan siniestro: apoderarse la ciudad de Córdoba."Las demandas van a ser cada vez mayores, hasta que dentro de unos pocos años superen largamente el presupuesto municipal. Llegado este punto, a las autoridades municipales no les va a quedar más remedio que entregarle a las empresas el Palacio 6 de Julio para saldar parte de las deudas", asegura el perito en detección de conjuras y confabulaciones, José Complot. El especialista asegura que el control del Palacio municipal es fundamental para el objetivo final del plan, que no es otro que la promulgación de aumentos mensuales del boleto vía decretos de necesidad y urgencia, hasta llevarlos a cifras extraplanetarias.Paralelamente, dictarán normas que restrinjan severamente o tornen muy incómodo circular en autos (particulares y de alquiler) y motos. Por ejemplo: las estaciones de servicio sólo podrán atender un día a la semana (será sorpresivo), podrán circular sólo los motociclistas que lleven cascos franceses de la Segunda Guerra (originales, no réplicas), sólo estará permitido estacionar del otro lado de la Circunvalación, etcétera. De esta forma se logrará con creces el objetivo de que todos los cordobeses vuelvan en masa a los ómnibus (que serán bastante menos porque los choferes son caros). Si la iniciativa de lanzar la batiseñal desde el Faro de Schiaretti sigue en pie, este es el momento de concretarla. (*) En esa misma velada culinaria se escuchó por primera vez la expresión "sale con fritas", hoy en día muy difundida en los restaurantes argentinos. Fue pronunciada por el cocinero de la tribu cuando Sir Land Rover era extraído del horno convertido en un apetitoso y humeante platillo.

