Un mundo que nos deja menos excusas
La fuga de capitales de los últimos meses parece haber puesto punto final a la etapa en la que las variables clave como tasas de interés, gasto público, salarios y precios y tipo de cambio podían evolucionar por carriles muy diferentes unas de otras. Jorge Vasconcelos.
Aunque la eurozona difícilmente pueda evitar una recaída recesiva, el paquete anticrisis aprobado bajo el liderazgo de Merkel ayuda a bosquejar un escenario internacional intermedio para los próximos trimestres, lejos de un boom de demanda pero también de caídas de la magnitud de 2008/09. Si el diablo no aparece en los detalles de la implementación del rescate del euro y los mercados se estabilizan, habrá también una derivación en clave de Argentina: será posible separar la paja del trigo en cuanto a la ponderación de factores externos e internos que han venido incidiendo en las turbulencias locales. Por el momento, la pulseada entre el demandado mercado cambiario y el Banco Central se está dirimiendo en un terreno lógico, si se repara en el ortodoxo mecanismo de la suba de las tasas de interés. Pero la insistencia de las autoridades en el control de las casas de cambio y la obligación para aseguradoras, mineras y petroleras de repatriar activos en el exterior y liquidar localmente operaciones de comercio exterior son señales que siguen alimentando los argumentos de quienes predicen una escalada de intervencionismo. Ahora bien, no es neutro para la duración y la profundidad de esta pulseada lo que ocurra con el precio de la soja en el mercado mundial ni la trayectoria del real contra el dólar.Es que, en cuestión de horas, el mundo se "puso de acuerdo" para proporcionar un combo de noticias positivas. En Estados Unidos, la variación del PIB del tercer trimestre duplicó el magro guarismo del segundo trimestre; en China, la tasa de inflación cedió algunas décimas (abriendo espacio para una política fiscal y monetaria menos restrictiva) al tiempo que la producción industrial rebotó, luego de varios meses de desaceleración. En Europa, la canciller alemana se ocupó de liderar la definición de un paquete que, por fin, parece estar a la altura de las circunstancias aunque, en este caso, habrá que ver, con el correr de las semanas, si en la implementación no aparecen sorpresas negativas.Como resultado, los precios de las materias primas parecen haber hecho un piso firme en las cotizaciones de los últimos días, al tiempo que las mejoras del mercado de capitales permitirán a empresas y familias retomar algunas decisiones postergadas de inversión. De todos modos, el optimismo queda acotado por el telón de fondo de un mundo desarrollado con tasas de desempleo cercanas al 10 por ciento, tanto en Estados Unidos como en Europa. Pensando en 2012, hay que prever variación cero del PIB en Europa, algo por debajo de dos por ciento en Estados Unidos e importaciones de China y Brasil que estarán pasando de crecer cerca de 25 por ciento interanual en la primera parte de 2011, a un andarivel de entre 10 y 15 por ciento el año próximo. Aunque el dólar deje de debilitarse frente al resto de las divisas (uno de los determinantes de la suba de los precios de las commodities), lo que si garantiza aquel elevadísimo desempleo del mundo desarrollado es que las tasas de interés seguirán cercanas a cero por bastante tiempo. El mismo Banco Central Europeo, remiso al aflojamiento monetario, podría recortar medio punto sus tasas de interés debido al retroceso registrado recientemente por los datos de inflación en Alemania.De consolidarse este escenario, la fuga de capitales en la Argentina se convertiría en una rareza dentro del mundo de los países emergentes exportadores de materias primas. De hecho, el argumento vinculado a la incertidumbre electoral, que ya había sufrido en su verosimilitud después de las primarias, terminó derrumbándose tras las presidenciales del domingo pasado. Con un Banco Central vendiendo más de 150 millones de dólares/día en la última semana, quedó bastante claro que no había tal "incertidumbre electoral" entre los factores que empujaban la demanda en el mercado cambiario. A su vez, debe notarse que una fuga de capitales estabilizada en el muy elevado andarivel de los 3 mil millones de dólares/mes no es sólo un problema para las reservas del Central sino, sobre todo, para la trayectoria de los indicadores de nivel de actividad. Es posible que los primeros datos de este cuarto trimestre muestren una desaceleración significativa.En esencia, la fuga de capitales de los últimos meses parece haber puesto punto final a la etapa en la que variables clave como tasas de interés, gasto público, salarios, precios y tipo de cambio podían evolucionar por carriles muy diferentes unas de otras. En la nueva fase a la que se enfrenta la economía argentina, el recorrido de estas variables estará mucho más interrelacionado entre sí. Hay dos posibles andariveles: si el gobierno hace un esfuerzo a favor de la moderación fiscal, entonces podría lograrse una convergencia en torno a 16 por ciento anual para los principales guarismos, algunos por encima, otros levemente por debajo. Sin moderación fiscal, la convergencia de estas variables ocurrirá de todos modos, sólo que en un andarivel varios peldaños por arriba.

