Mercados globales: entre emisión y endeudamiento
La reanudación de la discusión por la deuda de Estados Unidos testeará el optimismo de los mercados. Federico Furiase.
Despejada a medias la incertidumbre de un precipicio fiscal (ajuste de 3,6 por ciento del PBI en 2013) en Estados Unidos, los mercados de acciones se ubican en los máximos niveles de los últimos cinco años, y el euro se fortalece hacia una cotización de 1,33 dólares, el nivel más alto desde abril de 2012. ¿Qué factores están por detrás de este optimismo financiero? A diferencia de los últimos cuatro años, la reciente recuperación de la inversión residencial a partir de los menores niveles de inventarios de casas, y el escenario de tasas hipotecarias en mínimos históricos, es un factor que contribuye positivamente sobre el crecimiento económico. Sobre todo de cara a un 2013 en el que el ajuste fiscal de 1,5 por ciento del producto bruto inducido por la política vía el aumento de impuestos y la baja del gasto público impactarán negativamente en el PBI, sin resolver la sostenibilidad de la deuda pública.Del otro lado del Atlántico, luego de la promesa de intervención del Banco Central Europeo en los mercados de deuda soberana, la economía de la Zona Euro parece estabilizarse en niveles bajos en consistencia con una Alemania que crece al uno por ciento y una periferia europea (España, Italia, Grecia) que continúa en zona de recesión. Periferia que si bien avanzó en desendeudamiento privado y estabilización de la salida de depósitos, todavía sigue recurriendo al ajuste de precios y salarios para corregir desbalances fiscales y acotar la diferencia de productividad respecto de los países del norte. Escenario complicado para la reactivación del crédito, sobre todo en economías como España, donde queda pendiente resolver los activos tóxicos alocados en el balance de los bancos. Por último, la economía china parece estar acelerando el crecimiento como contrapartida de la reactivación en el margen del comercio global, generada a partir de la estabilización de la Zona Euro y el aumento de las exportaciones al Sudeste Asiático y la economía norteamericana. En diciembre, las exportaciones crecieron 21,4 por ciento (frente al 8,4 por ciento en 2012) en línea con exportaciones al Sudeste Asiático aumentando 28 por ciento (frente al 20,1 por ciento en 2012) y a Europa dos por ciento (frente a una caída del 6,2 por ciento en 2012). ¿Es sostenible este equilibrio entre optimismo financiero y datos duales? Mientras la inyección de liquidez sistémica de los bancos centrales minimice los riesgos asociados a un mundo desarrollado que en la última década financió el crecimiento con deuda, el optimismo puede seguir de largo. Después de todo, Estados Unidos, Europa, Japón y Reino Unido explican el 75 por ciento de la deuda emitida, mientras que los bancos centrales concentran el 60 por ciento de los préstamos otorgados. Veremos cómo sigue. Por lo pronto, hacia febrero, la reanudación de las negociaciones en torno al techo de la deuda y el recorte de los gastos que quedó pendiente en el capítulo anterior del "precipicio fiscal" de Estados Unidos, testeará de cerca el optimismo de los mercados.
*Analista Estudio Bein & Asociados

