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Descansar por decreto

La oposición hizo lo posible por canalizar el descontento de millones de argentinos que se oponían a que el 24 fuera feriado. Luis Heredia.

08 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Descansar por decreto

Con el Bicentenario a la vuelta de la esquina, en un país en el que no nos ponemos de acuerdo en nada ya es un logro (y un síntoma saludable), que al menos haya coincidencia en que son 200 los años que hay entre el 25 de mayo de 1810 y 25 de mayo de 2010. "Que las distintas fuerzas políticas hayan coincidido en el lapso de tiempo que hay entre ambas fechas, es un paso gigantesco en la construcción de los consensos que necesita el país", considera el opinólogo, José Criterio.

De todos modos no todo es armonía de cara a la inminencia de los festejos, al punto que hubo polémica entre el Gobierno y la oposición en torno a declarar feriado al lunes 24 de mayo, tal como finalmente fue decretado.

Argumentos más, argumentos menos, la intención de la oposición fue capitalizar el descontento y el disgusto de decenas de millones de argentinos ante la posibilidad de disponer de un fin de semana largo.

"Finalmente la Presidenta decretó el feriado por su cuenta a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), pero millones de argentinos que querían trabajar normalmente ese lunes sandwich saben perfectamente que defendimos sus intereses y que hicimos lo que estuvo a nuestro alcance para impedir que se vieran obligados a realizar miniturismo y pasar cuatro días completos de descanso", aseguró José Táctico, asesor de estrategias de captación de votantes de los bloques opositores en el Congreso.

"De todos modos procuraremos establecer garantías de que este tipo de feriado no se institucionalice y de esa forma evitar que dentro de 200 años, algún presidente decrete no laborable al 24 de mayo de 2210. Si seguimos así en este país no va a laburar nadie", agregó el asesor Táctico.

Pero si el feriado fue controvertido, ni hablar de la iniciativa de los pibes que promueven la "rateada del Bicentenario", para el miércoles 26 a través de la red social Facebook. Esta movida estudiantil también repercutiría en el Congreso, ya que los miércoles son días de sesiones ordinarias en la Cámara de Diputados y el bloque oficialista estaría pensando en sumarse a la chupina para no dar quórum.

Polémicas aparte, y como un nuevo aporte de avanzada social al Bicentenario, el Gobierno reivindicó la reglamentación de la Ley de Inmigración que fuera promulgada en 2004, y que permite entregar el DNI a extranjeros, bajo argumentos lógicos como el de "integrar a los inmigrantes en lugar de discriminarlos".

Sin embargo, los memoriosos recuerdan que quien fue un adelantado en integrar a los extranjeros a la sociedad argentina proveyéndolos de DNI, fue el ex presidente y actual senador por La Rioja, Carlos Saúl Menem, quien en el año 1992, y en sólo 24 horas le otorgó al traficante de armas Monzer al Kassar no sólo el documento de identidad, sino la cédula federal y pasaporte argentinos, el denominado " kit de nacionalidad".

"Lo de Al Kassar fue un acto de integración de un extranjero a un país que es ejemplo para el mundo, y que se llevó a cabo 18 años antes de la reglamentación de la Ley de Inmigración de la que hoy alardea la Presidenta. Esto habla a las claras de que Menem fue en muchos aspectos un visionario", aseguró una alta fuente del menemismo.

"Entregarle un DNI a Al Kassar implicó además vencer los prejuicios discriminatorios que desde el Primer Mundo recaían sobre este extranjero de buena voluntad que quería habitar suelo argentino y a quien acusaban de proveer armas a organizaciones terroristas, conspirar para usar y adquirir misiles antiaéreos, blanquear capitales y traficar drogas", agregó el vocero.

"Si te dejas llevar por los prejuicios te convertís es un discriminador, como los norteamericanos que se dejaron llevar por lo que se decía de Al Kassar y lo condenaron a 30 años de prisión", finalizó el menemista.

En este país todo puede pasar, como que Menem reclame derechos de autor sobre la Ley de Inmigración.