Con el petróleo al cuello
Repsol-YPF se encuentra en estos momentos muy ocupada redactando y presentando descargos ante las provincias petroleras, para tratar de retener las áreas de explotación que así como les fueron adjudicadas les están siendo quitadas bajo cargos de indiferencia productiva.Luis Heredia.
Repsol-YPF se encuentra en estos momentos muy ocupada redactando y presentando descargos ante las provincias petroleras, para tratar de retener las áreas de explotación que así como les fueron adjudicadas les están siendo quitadas bajo cargos de indiferencia productiva, falta de contracción al trabajo y haber sumergido al país en el desabastecimiento de hidrocarburos. Paradójicamente, la cuestión de los descargos le está absorbiendo tanto tiempo a la empresa, que no puede dedicarse a la tarea de búsqueda de nuevos yacimientos que se le está reclamando. "O seguimos con los descargos, o nos ponemos a explorar para ver si encontramos algo en alguna parte, pero las dos cosas al mismo tiempo no podemos", aseguró un atosigado gerente de Repsol que desde hace días no para de redactar exculpaciones.De todos modos, y pese a la cantidad de descargos presentados, sólo por trascendidos se pudieron conocer algunas de las razones que la petrolera esgrime en su defensa para justificar su conducta abúlica y su marcado desgano en materia de producción petrolera. Algunas de estas argumentaciones serían: No hubo desinversión. Repsol-YPF respondió a las críticas sobre falta de inversión esgrimidas desde ámbitos oficiales al recordar que en 2003 contrató a dos poceros altamente calificados para que realizaran una excavación petrolera en la zona de Guanaco Estéril (en pleno desierto mendocino), a un costo de 25 pesos la hora. Pero al llegar a los 20 metros de profundidad, los trabajadores no sólo no encontraron petróleo, sino que se toparon con la caparazón de un gliptodonte, por lo que se decidió suspender la tarea para evitar la posibilidad de la "bestia despierte". Situación de desaliento. La frustrante experiencia de Guanaco Estéril fue un punto de inflexión en la actividad de prospección de Repsol, ya que sumergió a los directivos de la compañía en una profunda depresión que derivó en la suspensión del ambicioso plan, que incluía otros dos pozos (a cargo del mismo equipo especializado de trabajo), en las áreas de Toro Clonado y Quebrada de los Espectros, también en la cuenca cuyana. Alternativas al petróleo. Además de advertir que se trataba de una tarea pesada, engorrosa y que genera mucho polvillo (los poceros quedaron a la miseria después de excavar en Guanaco Estéril), los directivos de Repsol advirtieron finalmente que encontrar petróleo no es una tarea fácil, ya que los yacimientos son bastante escurridizos. En su reemplazo ofrecieron a los gobiernos provinciales realizar excavaciones arqueológicas y/o paleontológicas, con la finalidad de poner al descubierto restos de civilizaciones desconocidas y llamativos fósiles de especímenes extintos. Lo primero es el ambiente. La idea de Repsol de extraer cada vez menos petróleo en la Argentina, forma parte también de la preocupación de la empresa por el ambiente: mientras menos petróleo se extrae, menor cantidad de carburantes se produce y se quema, y por consiguiente el aire es más puro. La empresa comprende el malestar por no conseguir combustibles en estaciones de servicio o por tener que importarlo, pero dentro de unas pocas décadas se advertirán los beneficios de esta política. Energías alternativas. En sus descargos, Repsol-YPF también explicó que la baja en la producción tiene por objeto incentivar a los argentinos en la investigación y búsqueda de formas alternativas de energía. Según sus directivos, los automovilistas y sobre todo los camioneros deberían probar, por ejemplo, con dotar a sus vehículos con palos con velas similares a los de la fragata Libertad o, en su defecto, la corbeta Uruguay, para aprovechar la fuerza del viento para desplazarse. Según los ejecutivos españoles, el país no está aprovechando el viento ni la larga tradición marinera del país. Planes de inversión. Finalmente, la petrolera expuso un ambicioso plan de inversiones para 2012, que contempla principalmente la contratación de un equipo de rabdomantes, para que mediante el uso de péndulos y varillas y sus poderes sensoriales, detecten yacimientos de petróleo en diferentes regiones del país. Estos especialistas rastrillarán el territorio nacional desde todos los puntos cardinales, e incluso serán sumergidos –por el tiempo que puedan contener la respiración– en la plataforma continental para que señalen yacimientos bajo el Mar Argentino. La polémica sigue en pie, los descargos han sido presentados y sólo resta saber si Repsol podrá seguir extrayendo petróleo en la Argentina o si deberá cambiar de rubro. A veces, renovarse es vivir.

