Algunos recambios en el modelo
El triunfo electoral de octubre le dio al Gobierno el sustento político para realizar cambios que se necesitaban. Santiago Díaz.
Los anuncios de las últimas semanas han centrado el foco de atención en los principales problemas a los que se enfrentará esta administración en el futuro. El triunfo electoral del 23 de octubre, no solo le dio sustento político al Gobierno, sino también el margen necesario para hacer las correcciones económicas que "el modelo" venía necesitando desde hace tiempo. Hablar de subsidios puede haber aparecido en su momento como una forma de distraer la atención sobre el dólar. Al menos así se percibió, con el recorte de 600 millones de pesos, que representan sólo 0,8 por ciento de los 75.200 millones proyectados para 2012. Sin embargo, la semana pasada se avanzó con el aumento del monto afectado, el cual llegaría a un seis por ciento del total de los subsidios económicos. Los sectores más pudientes verán aumentar el costo de los servicios ya que antes pagaban cifras muy por debajo de su capacidad de pago. Sin embargo, estas modificaciones no quedarán plasmadas en el Presupuesto 2012, que sería aprobado sin cambios.Pero, ¿qué se esconde detrás de estas correcciones? El año actual cerrará con un déficit en las cuentas públicas, de alrededor de 0,6 por ciento del PBI, pese a que este año el crecimiento superaría el siete por ciento. El fuerte crecimiento de los gastos empujó esta tendencia preocupante y la experiencia nacional muestra que el déficit público no es algo a lo que se deba volver. Detrás del fuerte recorte de los subsidios se esconde el reconocimiento de que la actual política regulatoria no es sostenible: a los escasos mecanismos de focalización, transparencia y control se le suma el problema más urgente: que las tarifas están por debajo de los costos medios de largo plazo en algunos servicios.En este sentido, hay dos aspectos a resaltar. Primero, la reducción de transferencias, corrientes y de capital a provincias (donde se incluyen subsidios) puede ser un buen indicio ya que el esquema actual, además de ser fuertemente discrecional, muestra aspectos difícil de explicar desde la equidad distributiva (mientras un habitante de Capital Federal recibirá en promedio 26 mil pesos el próximo año, un habitante de Formosa, tendrá 3.800 y uno de Córdoba, unos 2.300). En segundo lugar, los recortes de fondos no implican una solución definitiva para abordar la prestación equitativa y justa de los servicios públicos y, hoy más que nunca, se abre el espacio para encauzar el mecanismo regulatorio hacia uno en donde se promueva la eficiencia, la inversión y la baja de costos.La alternativa de corregir desviaciones a medida que van apareciendo no es ni la mejor forma ni la menos costosa de manejar los desafíos a los que se enfrentará esta administración. La planificación estratégica, los acuerdos sociales y la transparencia son los ejes centrales sobre los cuales se deberá trabajar. ¿Podrá "el modelo" variar hacia un manejo económico de este tipo?
*Economista del IIE de la Bolsa de Comercio de Córdoba.

