Coyuntura: barrios cerrados, a full
Tendencias, datos clave y cómo cierra la actividad en 2022 comparada con los antecedentes. Expectativas para el año que viene.
La demanda de propiedades en barrios cerrados, countries o afines se maniene en alza. Las operaciones de venta o alquiler (tradicionales o temporarios para fines turísticos o empresariales) presentan un sostenido incremento; el motivo principal es la seguridad que ofrece el formato y la sensación de tranquilidad que genera en las personas que habitan en él.
“El barrio cerrado da la posibilidad de realizar actividades al aire libre a niños y adultos, de disfrutar de ambientes amplios y un entorno agradable. De manera permanente llegan consultas de familias que quieren cambiar su estilo de vida. Si bien muchas tienen una casa hecha a su necesidad y gusto en barrios abiertos, bien ubicados y consolidados, prefieren venderla o permutarla por otra en un barrio cerrado pagando la diferencia económica que implica y asumiendo gastos fijos mayores, ya que consideran que la mejora en calidad de vida justifica esa inversión”,
dice Bárbara Jairedín, del Área Ventas de la firma Sebastián Menéndez Negocios Inmobiliarios.
Así, el balance del año es positivo: se realizaron operaciones a lo largo de 2022 y, aunque hubo momentos de meseta, se recuperó en este último período debido a los créditos hipotecarios ofrecidos por el Gobierno provincial. “Tenemos por delante un año electoral y eso podría mejorar el panorama en cuanto a la reactivación de la economía debido a medidas tomadas por el Gobierno nacional que fomenten el consumo, por lo que la proyección es positiva”, evalúa la especialista.

Perfil de la demanda
La demanda en lo que respecta al segmento residencial (lotes y casas) premium en zona sur tuvo una tendencia positiva, con un aumento en el nivel de consultas y ventas concretadas principalmente en el segundo semestre.
“En la zona sur podemos destacar como un dato clave la falta actual de lotes en barrios cerrados, principalmente de más de 1.000 metros cuadrados; por esa escasez, desde fines de 2021 se vio una evolución significativa en los precios; ejemplos de esa tendencia se aprecian en desarrollos como La Cascada, Cañuelas, Fincas del Sur, entre otros”,
ilustra Lucas Bergo, socio gerente de Bergo Servicios Inmobiliarios.
Esa situación no se replica de manera directa en lo que respecta a la tipología casas en countries, por ahora. Sin embargo, hacia 2023 tendería a impactar en el corto o mediano plazo, ya que para los consumidores que quieran vivir en esas urbanizaciones la principal opción será la compra de productos terminados. El común denominador en operaciones de casas en barrios cerrados es la presencia de tickets altos, lo que lleva a que las inmobiliarias sean creativas y los propietarios flexibles para recibir inmuebles de menor valor como parte de pago en la compraventa, admitir vehículos y otorgar financiación propia (a diferencia de los lotes, cuya operatoria habitual es de pago de contado).
“Respecto a los pedidos que tenemos de nuestros clientes, vemos una necesidad en nuestra zona de influencia de trabajar en propuestas de unidades de planta baja en barrios con seguridad para tercera edad y de una tipología que sirva de un paso intermedio a aquellos consumidores que quiere pasar del formato de dúplex al de casa sin trasladarse de manera directa a un country con valores que superan su presupuesto, siempre hablando en barrios cerrados o con seguridad”, concluye Bergo.
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