¡Manos a la obra! Los mejores modelos para trabajar
Salimos a buscar opciones de furgones chicos para convertirlos en aliados para el trabajo. A continuación, los más populares.
Si hay una categoría de vehículos que se encuentra emparentada con el trabajo, esa es la de los furgones utilitarios chicos.
De proporciones compactas, con chasis cerrados, ergonómicos y espaciosos al momento de cargarlos, con costos operativos relativamente bajos, suelen encabezar la lista de los más elegidos dentro del segmento de vehículos comerciales.

Fiat Fiorino (desde $ 499.800 con bonificación de $ 210.000).

La longeva Fiorino fue actualizada por última vez en el año 2015.
Tiene un dato técnico muy interesante: su tren trasero deriva de la pick-up Strada.
Cuenta con volumen de carga de 3.100 litros, mientras que su capacidad es de 650 kilos. Es una de las que ofrece mejor ingreso al sector trasero, por su boca de carga baja, pero es la única que no cuenta con puerta corrediza lateral.
También es el único que ofrece una sola variante de motor: naftero 1.4 litros de 87 CV, con caja manual de 5 marchas.

Citroën Berlingo (desde $ 588.760 con bonificación de $ 123.740)

Lifan Foison Cargo (desde $ 622.000)
Es una de las novedades del segmento. Se destaca por su gran espacio de carga -la mayor del segmento- con un volumen de 3,7 metros cúbicos.
No obstante, su capacidad máxima es la menor del grupo, con 550 kilos. Cuenta con un motor naftero 1.2 de 84 CV, con caja manual de 5 velocidades y tracción trasera. Es la única de su categoría que ofrece doble puerta lateral corrediza más el portón trasero.

Renault Kangoo Express 2 (desde $ 701.000).
Uno de los referentes del segmento de los utilitarios chicos es el popular Kangoo.
Esta versión de trabajo se benefició con todas soluciones de confort que recibió su última actualización: desde el sistema Media Nav Evolution con pantalla táctil de 7'', que cuenta con GPS y cámara de retroceso, hasta compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto.

El nivel de seguridad también es para subrayar, puesto que cuenta control crucero y el asistente de arranque en pendiente. Sobre cuestiones referidas al trabajo, resuelve muy bien el acceso al sector de carga, ya que cuenta con una puerta lateral corrediza, además de las traseras con apertura de hasta 180°.
Su volumen de carga es 3,9 metros cuadrados y su capacidad de carga es de 750 kg. Otro punto a favor del modelo de Renault: ofrece, además de la motorización naftera 1.6 de 114 CV, una variante diésel de 89 CV.
Ambos propulsores se asocian a una caja manual de 5 marchas.

