Temas del día:

Walter y Carolina no están en el radar de la asistencia provincial

Vivo pagando impuestos, cumpliendo con mis obligaciones, pero nunca pude calificar para un crédito hipotecario. 

30 de julio de 2017 a las 12:01 a. m.
Walter y Carolina no están en el radar de la asistencia provincial

Walter y Carolina son dos cordobeses que trabajan ocho horas por día, lo mismo que sus parejas.

Walter es propietario de un departamento, pero con la llegada del segundo hijo el hogar le quedó pequeño a la familia.

Pese a que él y su mujer son trabajadores en blanco, los créditos hipotecarios son una ilusión muy lejana.

Este arquitecto recién a los 51 años pudo comprar su primer auto cero kilómetros, aunque le espera una larga ristra de cuotas.

La historia de Carolina es distinta. Alquila desde que se casó, hace ya más de 20 años. Todos los gobiernos que pasaron le trajeron la esperanza de llegar a la casa propia y también se la quitaron.

Ellos están en la vereda de enfrente de la ayuda social estatal. Son las personas a las que el Estado registra sólo para cobrarles los impuestos.

“Cuando nació nuestro segundo hijo, con mi mujer pensamos en mudarnos a una casa más grande. Pero los créditos hipotecarios están fuera de nuestro alcance. Tenés que devolver mucho dinero durante mucho tiempo, 15 o 20 años. Tenés que elegir eso o resignar la calidad de la educación de tus hijos, por ejemplo”, dice Walter.

Carolina trabaja desde los 18 años. Desde entonces, sueña con la casa propia. “Primero averigüé para mi vieja, después seguí luchando para mi familia. Vivo pagando impuestos, cumpliendo con mis obligaciones, pero nunca pude calificar para un crédito hipotecario. Por el monto de mi sueldo y el de mi marido, no me lo pueden otorgar. O lo que te dan no alcanza ni para comprar un terreno. Con el auto, pasa lo mismo: no entra en nuestro presupuesto pagar las cuotas si estamos abonando un alquiler, no hay forma”, cuenta la mujer.

“Yo no digo que no haya que ayudar a quienes menos tienen, pero es muy injusto con una franja de la población que está fuera de todo, que no está atendida”, agrega Carolina.