Uniformados que asesinaron a sus seres más queridos
En los últimos años, varios efectivos de la Policía de Córdoba asesinaron con sus armas a esposas y a sus propios hijos. Varios se suicidaron.
En los últimos años, varios efectivos de la Policía de Córdoba asesinaron con sus armas a esposas y a sus propios hijos. Varios se suicidaron. El caso más dramático, por su saldo, sucedió en 2006, en barrio Cerveceros de la Capital. En aquella oportunidad, el expolicía Cándido González, para vengarse de su exmujer, asesinó a sus cuatro hijos con su pistola reglamentaria 9 milímetros. Antes de quitarse la vida con un tiro, escribió una carta dedicada a su exesposa: "Te esperamos, mami". La mujer se había cansado de denunciarlo por malos tratos y por distintos episodios de violencia en distintos estamentos –tanto judiciales como policiales–, pero nunca tuvo eco. Hay más casos En 2008, el agente Sebastián Vera (25) fusiló de cuatro tiros a su exnovia, Paola Sosa, en su departamento de Nueva Córdoba.En diciembre de 2012, el oficial Mauricio Marcón (34) mató de seis balazos a su expareja, María Soledad Torres (31), también en Nueva Córdoba, porque no quería "reanudar la relación". En marzo de 2013, el suboficial David Sosa (27) asesinó de un tiro, con su pistola, a su pareja, Andrea Fernández (23). Al parecer, el hijo de la mujer, de 4 años, se encontraba presente. Luego, el suboficial se quitó la vida con un disparo de la misma arma.

