Una realidad cotidiana en diferentes barrios
La violencia no es privativa de algún barrio en particular. Se repite en todos los puntos cardinales.
La violencia no es privativa de algún barrio en particular. Se repite en todos los puntos cardinales. Sólo con un repaso de las últimas noticias, es posible marcar, de manera general, cómo los enfrentamientos entre las bandas han tomado de rehenes al resto de los habitantes de cualquier barrio de la ciudad de Córdoba.El viernes de la semana pasada, dos facciones que se disputan el control de la barra brava del Club Instituto chocaron en la pollería de uno de los integrantes, en barrio Hipólito Yrigoyen. Hubo golpes, destrozos y tres tiros que sólo de casualidad no impactaron en ninguna persona. En Marqués Anexo, los enfrentamientos ya se cobraron cinco vidas en los últimos 12 meses. En Bella Vista, Villa Cornú, Villa El Libertador o en los alrededores del Cementerio San Vicente, para citar sólo algunos lugares, hace tiempo que estas peleas son una rutina que ni siquiera se denuncian a la Policía. Ataque, contraataque y una espiral violenta que parece no tener fin. Lo mismo que en los barrio-ciudades, ubicados en el cordón marginal de la ciudad, donde cada vez se registran más enfrentamientos y escenas de vandalismo.

