Una lucha común
También habrá hombres caminando con ellas, juntos, para despojarnos de uno de los dolores que más nos lastiman como sociedad.
¿Qué sentimos cuando sentimos tan cerca la tragedia de una mujer acorralada, aplastada por la violencia de género? ¿Cuánta soledad, cuánto desamparo siente una mujer cuando le cae encima el manotazo despiadado de un odio feroz que la condena a morir por el pecado de ser mujer, sola y desamparada frente a la necedad de la fuerza? Esta tarde, miles de mujeres saldrán a las calles argentinas a manifestar contra la violencia de género, contra los femicidios, bajo la consigna: "Ni una menos".También habrá hombres caminando con ellas. Acaso de eso se trata, de mujeres y hombres juntos, andando para despojarnos de uno de los dolores que más nos lastiman como sociedad.Juntos, para pedirles a las autoridades políticas y judiciales responsabilidad y decisión para contener esta sangría. Juntos para dejar en claro que las mujeres acorraladas por los violentos no están solas, que estamos despiertos. Juntos para pedirnos conciencia a los hombres y para entender, todos, que cuando comprendemos, las personas podemos modificar maneras de actuar, de hacer y de ser. Muchos cambios hemos vivido en los últimos tiempos como para no pensar que es posible modificar paradigmas culturales y seguir creciendo. Mujeres y hombres, hombres y mujeres… juntos, para ser mejores, para hacer de nuestro mundo de cada día un lugar más tibio y más justo.

