Una crisis que no da respiro... periodístico
Aunque hay riesgo de parecer repetitivos con noticias sobre la crisis, se hace difícil escaparle a la realidad. Casi el 12% de los locales comerciales en el microcentro están vacíos
“Las buenas noticias no son noticias”, rezaba una máxima que circulaba en aquellas redacciones periodísticas en las que la era digital no era más que el augurio de un par de autores de ficción.
Hoy, sin embargo, esa noción dista de lo que incluye la producción de contenidos periodísticos en los medios, que buscan estar más cerca de sus audiencias, en cualquier formato que sea.
Está claro que la función del periodista es difundir lo que otros quieren ocultar –y eso casi siempre terminará siendo una “mala noticia” para la gente–, pero también llevar un poco de luz –interpretar, contar, descubrir ciertos temas– en un momento complejo de nuestras sociedades.
Y ese universo de intereses incluye noticias buenas, útiles, historias que motivan, a veces más relacionadas con el quehacer cotidiano que con los grandes debates nacionales.
Por eso, a veces resulta difícil elegir entre unos y otros temas como los más importantes, los que deben titular el diario. Más aún en un país como el nuestro.
Es que, en los últimos tiempos, son muchas más –y más recurrentes– las tapas de La Voz que incluyen títulos principales relacionados con la crisis. Y así fue en la última semana.
Dicha reiteración motivó un debate en la Redacción sobre la conveniencia o no de continuar en esa senda, con el peligro de sonar repetitivos y cansar a los lectores.
El “problema” es que la realidad se impone con fuerza, y la edición de hoy vuelve a reflejarlo.
El título de tapa es el de nuestro Primer plano, y tiene que ver... con la crisis que estamos viviendo.
En este caso, con otro de los síntomas: el de los locales vacíos, producto de los comercios que cerraron en los últimos meses. Hay una contracara interesante en el suplemento Negocios: el de las empresas que logran despegar más rápido que otras.
La idea sigue siendo la misma: ayudar a los ciudadanos a interpretar lo que ocurre, y a que tomen las mejores decisiones posibles.

