Temas del día:

Una buena y una mala noticia

“Tengo una buena y una mala noticia”, como dice el chiste. Gustavo Iaies.

08 de diciembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Gustavo Iaies (residente de la Fundación CEPP)
Una buena y una mala noticia

"Tengo una buena y una mala noticia", como dice el chiste. Pero en este caso, no se trata de una broma, sino de una realidad. La buena es que mejoramos algunos puntos, un 3,5 por ciento, respecto de la aplicación de la prueba Pisa 2006. La mala es que, considerando la década, caímos un poco más que ese porcentaje, en una región en la que los demás mejoraron, y mucho. La mejora en nuestro país puede tener que ver con que la aplicación fue más ordenada, se convocó a las escuelas, se las motivó, se propusieron ejercicios de práctica. El orden, la motivación y el esfuerzo son parte de los elementos que permiten construir un buen sistema educativo. Entre los 65 países que participaron de la muestra, tres de los cuatro que más avanzaron en la década son latinoamericanos: Chile, Perú y Brasil. ¿Qué hacen ellos que no estamos haciendo nosotros? Tienen políticas de Estado y las mantienen más allá de los gobiernos. Luego, evalúan y comunican los resultados, no juegan a que la realidad es como ellos "creen que es". Finalmente, se encargan de que las escuelas tengan clases todos los días, y de que no sea lo mismo hacer las cosas bien que mal. En nuestro país, el docente que se esfuerza y el que no van a fin de mes a cobrar "el mismo cheque". Así no hay mejora posible. "Tenemos una buena y una mala noticia" y es bueno mirar las dos. No estamos bien, eso es indudable. De los nueve países de América latina que participaron de la muestra, quedamos en séptimo lugar, detrás de Chile, Uruguay, Brasil, Costa Rica, Trinidad Tobago y Colombia. Delante de Perú y Panamá. Pero tenemos la clave para salir adelante: nosotros. Nuestros docentes, alumnos, familias no son peores que las de los otros países. Pero como en otros aspectos, muchos buenos individuos no hacen un buen sistema. Hay que fijar reglas, y reconocer a los que hacen bien las cosas, a los que se esfuerzan, a los que consiguen resultados. La salida está en "nuestras cabezas", recuperar la idea de que cada tiene una responsabilidad: los maestros la de enseñar, los alumnos la de estudiar, los padres la de contener, ser autoridad y apoyar a la escuela y los funcionarios, hacer que se cumplan las normas y reconocer a los que lo hacen mejor. ¿Es tan difícil?