Un asiento de subte con pene, la campaña contra el acoso en el transporte de México
Fue lanzada por ONU Mujeres y el Gobierno de la ciudad de México.
Nueve de cada 10 mujeres sufrieron algún tipo de violencia sexual en el transporte de la Ciudad de México. Con el objetivo de desnaturalizar esa violencia y concientizar a la población, ONU Mujeres y el Gobierno de la ciudad de México lanzaron una original campaña contra el acoso.
En un subte, colocaron un asiento que simula el torso desnudo de un varón con un pene en relieve. Una cámara registró las reacciones de los pasajeros ante esa butaca: desde el que se sienta de manera desprevenida y se levanta expulsado ante la incomodidad, hasta el que intenta "adaptarse" a la situación sin poder conseguirlo.
Un mensaje en el piso advierte: “Es molesto viajar aquí, pero no se compara con la violencia sexual que sufren las mujeres en sus traslados cotidianos”.
La campaña también incluyó otro experimento que se puede ver en video. Se intervinieron las pantallas de la estación de subte para mostrar colas de varones que estaban esperando los trenes. Las cámaras registraron la incomodidad de quienes se vieron expuestos.
“Esto lo sufren miles de mujeres todos los días”, dice un cartel al final del experimento.
Según explicó ONU Mujeres México, se trata de una campaña dirigida a los varones que usan el transporte público de forma cotidiana. El objetivo es generar un cambio cultural y disminuir las prácticas de acoso que padecen día a día miles de mujeres y niñas.
"La iniciativa está enfocada en la promoción de una nueva masculinidad para generar relaciones más igualitarias y no violentas entre hombres y mujeres", explicaron.
Y en Córdoba, ¿cómo andamos?
Un estudio de la Defensoría del Pueblo de Córdoba de 2012 reveló que casi cuatro de cada 10 mujeres sufrieron en algún momento situaciones como toqueteos y apoyos, y la mayoría de los casos –75 por ciento– en colectivos. El Código de Convivencia, que rige desde hace un año, incorporó la figura de “tocamientos indecorosos” para sancionar ese tipo de conductas en lugares públicos, entre ellos, el transporte. Además, los colectivos tienen un cartel que visibiliza la prohibición de roces.

