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Un asado cordobés los recibió apenas llegaron desde Bolivia

Sandra Rinaldi y familia arribaron anoche tras una larga travesía. Emocionados, agradecieron a quienes ayudaron a sacarlos de Potosí. Mañana llegan otros cordobeses.

21 de julio de 2015 a las 12:24 a. m.
Un asado cordobés los recibió apenas llegaron desde Bolivia
En el límite. La caravana argentina que logró salir de Potosí luego de permanecer 12 días en “cautiverio” por una huelga cívico-gremial (Gentileza Sandra Rinaldi)

Abrazos emocionados y hasta alguna lágrima se vio anoche durante la llegada a Córdoba de dos de las familias que estuvieron casi 12 días varadas en Potosí, Bolivia, a raíz de una protesta cívico-gremial que bloqueó las rutas y provocó graves inconvenientes en el sur de ese país. La recepción, con un asado bien cordobés, tuvo lugar en la casa de la familia de Sandra Rinaldi, en barrio Parque Vélez Sarsfield de esta ciudad, la docente universitaria que en los últimos días se convirtió en una suerte de vocera de los que padecieron el "cautiverio".Desde Bolivia, Sandra impulsó la intervención del rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Francisco Tamarit, quien, en conjunto con autoridades del Gobierno provincial y representantes de la Iglesia Católica, hicieron gestiones para que los cordobeses pudieran salir de Potosí y regresar al país.Tras un día de "recuperación" en la localidad de Uyuni, Sandra, su marido Pedro González Fundora y sus hijas María Julia y Luz María emprendieron el retorno a Córdoba, en la camioneta Volkswagen Amarok. Con ellos también regresaron de la travesía "inolvidable", en un Peugeot 408, la prima de Sandra, María Inés Girelli; el marido de esta, Fernando Maldonado, y los hijos de ambos: Guillermo y María.En casa de calle Hammarskjold los esperaban Ana Lucía Russo (la otra hija de Sandra), y otros parientes que se encargaron de tener listo el asado. Es que durante el "cautiverio" potosino vieron poca carne, a pesar de que estuvieron alojados en una casa de una familia muy generosa. Y uno de los pedidos de los viajeros, cuando pasó el susto de la situación, fue un asado para la bienvenida.En diálogo con este diario, Rinaldi agradeció anoche a todos los que intervinieron para facilitar la salida del contingente argentino del complicado bloqueo potosino. Dijo que hubo momentos de tensión, inclusive de algún "desborde" emocional. Y señaló que esperaron escuchar alguna solución cuando la presidenta Cristina Fernández encabezó una cadena nacional junto con Evo Morales. Pero no escucharon nada. Por su parte, Gustavo Calles, otro de los cordobeses que padeció la demora en Bolivia, informó que recién llegará a Córdoba mañana. "Nos quedamos un par de días en Jujuy porque, en realidad, nosotros estamos de vacaciones, y queríamos disfrutar algo luego de lo que nos tocó afrontar en Potosí", dijo por teléfono.