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La última calesita de Carlos Paz quiere volver a girar

Entretuvo a miles de niños y turistas entre 1971 y 2011. Su dueño pidió al Concejo de la ciudad que la declare patrimonio cultural y que le asigne un predio para funcionar.

28 de mayo de 2012 a las 12:11 a. m.
Por Fernando Agüero, Corresponsalía
La última calesita de Carlos Paz quiere volver a girar
Otra vuelta más. Sebastián va todos los días al galpón donde está guardada la calesita.

Villa Carlos Paz. Sebastián Rosell (78) es catalán. Llegó a Argentina en la década de 1940 y después de andar por varias ciudades del país, recaló en Carlos Paz en los últimos años de la de 1960, con la ilusión de vivir del turismo en una incipiente villa en la que ni siquiera se avizoraba en lo que se iba a convertir. Abrió una casa de fotografía y a los pocos años, como un hobbie , compró una calesita para abrir un pequeño parque de diversiones. En 1971 cumplió su sueño que duró 40 años ya que en 2011 decidió alquilar el local por el que pasaron miles de niños de varias generaciones y cerrar definitivamente la calesita, la última que quedaba en Carlos Paz. "Mi idea era venderla pero después vi que muchas ciudades del país habían declarado a sus calesitas como patrimonio cultural y por eso fui al Concejo de Representantes para presentar un proyecto en ese sentido", cuenta. "Mi idea es que funcione al aire libre", dice con la ilusión de que los chicos de las nuevas generaciones y de la era tecnológica no se pierdan la oportunidad de dar vueltas por el clásico carrusel. Sebastián vivió unos años en Rosario, antes de llegar a la villa serrana, y allí ya empezó a darle alegría a los chicos con un pequeño parque de diversiones que viajaba por los barrios de la ciudad. Hoy, la vieja calesita, restaurada y funcionando perfectamente, está en un depósito en los alrededores de Carlos Paz al que Sebastián va todos los días, como intentando revivir todos esos años en los que vivió a su lado. Días atrás presentó la iniciativa en el Concejo local para que le cedan un espacio público en el que colocar la calesita. "Hay un lugar cerca de la Municipalidad que podría ser o si no el Paseo de los Artesanos o cualquier lugar céntrico", explica. Historia. Son varias las generaciones de carlospacenses y turistas que pasaron por la calesita. Hasta hace poco estaba ubicada en un local del microcentro de Carlos Paz, junto a metegoles iluminados, los viejos flippers y los primeros videojuegos que llegaron a Argentina. Todo ese material, casi histórico, está depositado en el mismo galpón en el que hoy está la vieja calesita. "Es común que me encuentre con alguna persona que me dice que anduvo en mi calesita y que hasta hace poco traían a sus nietos", cuenta el catalán que eligió la Argentina para vivir y que sólo volvió una vez a su tierra, de paseo. "Ahora los chicos no tienen tanto entusiasmo como antes para subir o sí pero ya no tan grandes. Antes hasta los 12 años se querían subir para agarrar la sortija", asegura.Sebastián siente nostalgia del andar del carrusel y de los chicos saltando en él. "Lo extraño porque es muy lindo ver a los chicos divertirse. Tengo un caballo pintado de negro y los chicos se entusiasmaban porque se querían subir al caballo de el Zorro. Ahora voy a pintar uno de blanco para que sea el de San Martín".Y agrega: "Yo podría estar tranquilo en mi casa pero quiero seguir con esto porque me motiva estar con los chicos. La calesita ha estado bien conservada y funciona tal cual había salido de fábrica".