Vacaciones de julio. Turismo de invierno en Córdoba: como en el país, por debajo de las expectativas
Aunque con matices, la impresión dominante es que cierra una temporada entre floja y moderada. Testimonios, datos y claves.
La temporada turística de invierno cierra este fin de semana. En general, y aunque las evaluaciones –como siempre– presentan matices según los lugares y los voceros, la impresión más generalizada es que no será recordada entre las mejores: el movimiento fue menor a lo habitual para las vacaciones de julio, en Córdoba y en todo el país.
Los niveles de ocupación de alojamiento parecen ser discutibles entre los funcionarios públicos de las áreas de turismo y los operadores privados: no suele haber coincidencia. Pero un dato sobresale: las estadías se acortan. Ya se había medido esa tendencia en el verano pasado, cuando las pernoctaciones promedio resultaron las más bajas que se hayan registrado.
También este invierno predominaron las salidas cortas, de entre dos y tres días. El que sale, lo hace por menos días que antes.
Otro dato: se marcó una vez más el salto entre la ocupación en fines de semana y de lunes a jueves.
En este julio, a diferencia de los anteriores, las provincias se repartieron sus recesos escolares en cuatro semanas y no en tres. Algunos, sobre todo desde despachos oficiales, observan que esa mayor distribución en el tiempo puede hacer que en los números finales la temporada no resulte tan diferente a la de los últimos inviernos.

¿Un millón en Córdoba?
Desde la Agencia Córdoba Turismo estimaron, para la primera quincena de julio, la presencia de unos 500 mil turistas en esta provincia. Sumando la tercera, se calculó unos 830 mil ya con bonaerenses y porteños en la cancha. Con la cuarta, que cierra este fin de semana, superaría el millón.
“La temporada viene demostrando el potencial turístico de Córdoba. Seguimos consolidando nuestra provincia como destino federal y competitivo”, señaló Darío Capitani, titular de ese ente provincial.
Un cálculo de la Agencia Córdoba Turismo estimó un gasto promedio por persona de $ 102.109 por día, que incluye alojamiento, comidas, transporte, recreación, excursiones y otros servicios turísticos.
En el ámbito oficial provincial se muestran conformes con el nivel de actividad logrado, en el contexto económico actual.
Por Traslasierra
En el valle de Traslasierra, comerciantes y funcionarios del sector turístico coinciden en calificar como “apenas moderada” la temporada invernal.
En Mina Clavero, la ocupación promedio se mantuvo en torno a un 30%. Alberto Pérez, su secretario de Turismo, señaló: “Este año no sólo la afluencia fue menor que otros inviernos, sino también el nivel de consumo. Se nota la crisis de la economía en general, y pega la cuestión cambiaria, que llevó a mucha gente a otros países”.

“La ocupación promedio no superó el 40%, el mayor flujo se registró los fines de semana”, apuntó María Romero, de Turismo de Villa Cura Brochero. Y agregó: “La mayor afluencia fue de cordobeses y santafesinos. La última quincena no mejoró como esperábamos con turistas de Buenos Aires”.
Desde el sector privado, el empresario gastronómico Maximiliano Sosa Becher, de Nono, afirmó: “Funcionaron bien los fines de semana, pero se notó la caída de lunes a jueves. En esta región el invierno nunca es fuerte. Y vemos que parte del público habitual de invierno en Nono se fue al exterior”.
Leonardo Dyzenchau, titular de la Cámara de Turismo y Hotelería de San Javier-Yacanto, resumió: “Lo positivo fue que la primera quincena no fue tan floja, y que vimos una respuesta a nuestras promociones. Lo negativo es que la segunda quincena fue muy floja, a diferencia de otros años. Si comparamos con el año pasado, que no había sido muy bueno, hubo un marcado empeoramiento. No se superó el 40% de ocupación promedio”.
El hotelero opinó además que harían falta mediciones más rigurosas en Córdoba para medir los niveles de ocupación y de gasto, para tener mejores evaluaciones.
Leonardo Pollar, desde hace muchos años con un puesto en la conocida feria artesanal de Villa de las Rosas, graficó: “Esta temporada se ha visto menos gente y menos plata; para colmo, el tiempo no ayudó en varios días. Estuvo flojo, la gente que vino a la feria gastó sobre todo en comida, pero en otros productos se hizo difícil la venta”.

Por Calamuchita
Cintia Costa, encargada del complejo Valle del Sol, con hotel, cabañas y restaurante en Santa Rosa de Calamuchita, resumió su balance: “Está más que probado que Córdoba no es un destino fuerte de invierno. Este año, la realidad es que trabajamos mejor con las semanas de Córdoba y de Santa Fe, que con las de Buenos Aires, que fueron malas”.
También opinó que “tampoco ayudó que hayan repartido tanto las vacaciones; cuando eran tres semanas, en años anteriores, la gente que salía en invierno, que no es la misma que sale en verano para Córdoba, se repartía en tres semanas y generaba un volumen más interesante. Como establecimiento, conviene más mantener la estructura abierta por tres semanas que por un mes. Esta última semana, por ejemplo, fue muy floja”
Para Costa, respecto a otros años “se trabajó menos, y sobre todo bajó el turismo desde Buenos Aires”.
Juan Manuel Busaniche, director de Turismo de La Cumbrecita, marcó que allí tuvieron una ocupación promedio en el mes del 67%. Esa localidad, por su perfil distintivo, suele tener altos registros en invierno, aunque en este caso estuvieron algo por debajo de los esperados.
Busaniche no cuestionó el reparto vacacional en cuatro semanas: “Podría decirse que fue para mejor porque redistribuye la afluencia y permite una mejor experiencia a los turistas”.

Por Punilla
En el valle de Punilla la temporada mostró una clara diferencia según los días: los fines de semana mucho mejor que en el resto.
En el global, los hoteles que trabajaron mejor fueron los más jerarquizados de tres y cuatro estrellas (pero que representan la menor proporción de la oferta de alojamiento), mientras que los de menor categorización en general trazan un balance muy ajustado.
En Carlos Paz, el empresario Christian Metrebián, del Hotel Mónaco, sostuvo que en su caso mejoraron los números por tres eventos importantes durante fines de semana. Por caso, por estos días se desarrolla allí la Fiesta Nacional de los Abuelos. “Pero en cuanto a turistas individuales, la temporada fue muy flaca, por varios aspectos pero sobre todo porque el tipo de cambio favorece el turismo de playa que sale a Brasil o el Caribe, y el turismo de compras con los viajes a Chile”, señaló.

Metrebián apuntó que, a la vez, se hace notable que hay otro sector al que se le afectó el poder adquisitivo y que este año no salió de vacaciones.
Nahuel Barboza, del hotel Eleton, en Carlos Paz, sostuvo que la ocupación rondó entre el 75% en los fines de semana y el 50% entre la semana. “En junio proyectábamos que no iba a ser una buena temporada, pero al final terminó para nosotros algo mejor de lo pensado, con mucha gente que decidió salidas a último momento, aunque con estadías más cortas”, indicó.

