Cambio. Los Testigos de Jehová anunciaron que decidirán si se autotransfunden sangre

La organización religiosa anunció que es decisión personal de sus integrantes almacenar y utilizar su propia sangre o no en cirugías, tras décadas de estricta prohibición.

26 de marzo de 2026 a las 12:40 p. m.
Los Testigos de Jehová anunciaron que decidirán si se autotransfunden sangre
Gerrit Lösch del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. (JW.org)

El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, como autoridad mundial de la religión con sede principal en Estados Unidos, anunció una modificación en una de sus creencias relacionadas con el uso de la propia sangre.

Cambio sobre el uso de la propia sangre

La organización informó que cada miembro de la religión decidirá cómo puede utilizarse su propia sangre en todos los procedimientos médicos y quirúrgicos. Esta medida marca un cambio histórico dentro de la entidad que durante décadas mantuvo el rechazo a cualquier procedimiento que involucrara las transfusiones sanguíneas.

“Los Testigos de Jehová consideran la vida como un regalo sagrado de Dios. Una de las maneras en que demostramos respeto por la vida es obedeciendo el mandato bíblico de `abstenerse de sangre´, que se encuentra en Hechos 15:28, 29”, indicó la organización en un comunicado de prensa.

“Dado que la Biblia no se pronuncia sobre el uso de la propia sangre de una persona, cada cristiano decide ante Dios cómo puede utilizarse su propia sangre en todos los procedimientos médicos y quirúrgicos. Se ha aclarado que esto incluye ahora la decisión de permitir que su propia sangre sea extraída, almacenada y posteriormente reinfundida”, agregó.

“Nuestra creencia fundamental respecto a la santidad de la sangre permanece sin cambios. Los Testigos de Jehová toman decisiones informadas y conscientes que reflejan tanto los principios bíblicos como los avances de la práctica médica moderna”, dijo.

“Durante décadas, los pacientes Testigos se han beneficiado de la cooperación de profesionales de la salud que aplican métodos innovadores y centrados en el paciente, los cuales promueven la seguridad, el respeto por la conciencia y una atención médica de alta calidad”, añadió.

A través de un video institucional difundido a nivel global, Gerrit Lösch, miembro del Cuerpo Gobernante, recordó que los cristianos no se encuentran bajo la Ley Mosaica, la cual exigía derramar la sangre en la tierra.


"Muchos cristianos aceptan procedimientos sencillos como los análisis de sangre y procedimientos más complejos en los que también se usa su propia sangre, como los que utilizan una máquina de circulación extracorpórea o la de recuperación de sangre y tratamientos de diálisis renal. Y la verdad es que cada vez hay más tratamientos disponibles”, indicó.

“Al analizar lo que dice la Biblia, el Cuerpo Gobernante ha decidido anunciar un cambio en nuestra postura sobre el uso de la sangre del propio paciente al recibir atención médica y quirúrgica. El cambio es que cada cristiano debe decidir cómo se usará su propia sangre en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico. Esto incluye si uno permite o no que se le extraiga sangre, que se almacene y luego se la vuelvan a introducir”, agregó.

“Cada cristiano debe tomar su propia decisión en cualquier asunto que implique el uso de su propia sangre al recibir atención médica o quirúrgica”, dijo.

"Hacemos lo posible por buscar atención médica de calidad. Cuando uno de nosotros se enferma, consultamos a médicos con experiencia en el uso de técnicas sin sangre. Es más, las técnicas sin sangre concebidas para pacientes Testigos se usan en muchos países para tratar a otras personas”, explicaron en su sitio oficial.

Comentaron que en 2004 se publicó en la revista de medicina Continuing Education in Anaesthesia, Critical Care & Pain un artículo que decía: “Muchas de las técnicas que se han ideado para tratar a los testigos de Jehová serán la norma en los próximos años”.

Antecedentes y fallos judiciales

En 2024, una controversia judicial sentó un precedente en España cuando una mujer testigo de Jehová demandó a la Administración pública tras ser transfundida contra su voluntad.

La paciente recibió sangre durante una operación de urgencia en el Hospital de La Paz, en Madrid, a pesar de haber documentado formalmente su rechazo.

Como resultado del litigio, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó al Estado español a pagar una indemnización de 26.000 euros en concepto de daños morales y costas.

Los magistrados europeos dictaminaron que el accionar médico vulneró el derecho al respeto de la vida privada y la libertad religiosa de la mujer.

En Argentina, la Corte Suprema en un fallo de 2012 decidió respetar la decisión de un Testigo de Jehová que no quería transfundirse sangre.