Transporte urbano. Tamsau seguirá en el corredor 2 en abril y SíBus y SolBus asumirán los corredores 5 y 7
La Municipalidad de Córdoba confirmó que el tramo más complejo del sistema continuará bajo operación estatal durante todo abril, mientras avanza la búsqueda de una salida definitiva.
La Municipalidad de Córdoba definió cómo funcionará el transporte urbano de pasajeros a partir de abril y confirmó que el corredor 2 continuará bajo operación de Tamsau durante todo el mes, dentro de un esquema de contingencia que seguirá vigente hasta que se encuentre una solución definitiva para ese tramo.
En paralelo, desde el próximo miércoles 1° de abril las empresas SíBus y SolBus comenzarán a operar los corredores 5 y 7, respectivamente, como parte del reordenamiento del sistema tras la salida de FAM.
La decisión implica que el sector más complejo del sistema, tanto por su extensión como por su nivel de demanda, seguirá bajo gestión estatal mientras el municipio negocia con operadores privados una eventual adjudicación total o parcial.
Se trata del corredor que más dificultades presenta por escala operativa, cantidad de unidades requeridas y condiciones de prestación.
El intendente Daniel Passerini ratificó el nuevo esquema en declaraciones radiales y sostuvo que la incorporación de SíBus y SolBus permitirá estabilizar una parte del sistema, que en las últimas semanas funcionó bajo un plan de contingencia con prestaciones afectadas.
También señaló que continúan llegando colectivos que integrarán la nueva flota, con el objetivo de recuperar frecuencias y mejorar la calidad del servicio.
En ese marco, el municipio apuesta a que abril marque una transición hacia una mayor normalización en los corredores que estaban bajo la órbita de FAM.
Sin embargo, admite que el principal foco de tensión sigue concentrado en el corredor 2, donde todavía no aparece una alternativa cerrada para reemplazar de manera definitiva la operación provisoria.
Transición laboral y reorganización
La puesta en marcha de este esquema requirió además una instancia clave de negociación en el plano laboral. Durante el viernes se desarrolló una extensa reunión entre autoridades municipales, representantes de las empresas entrantes y dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), con el objetivo de garantizar el traspaso de trabajadores desde FAM hacia las nuevas operadoras.
Ese punto era determinante para que la transición pudiera concretarse sin sobresaltos. El acuerdo apunta a asegurar la continuidad laboral de los choferes, el reconocimiento de la antigüedad y el mantenimiento de las condiciones de trabajo, en un contexto especialmente delicado por la crisis que atravesó el sistema en las últimas semanas.
Desde el municipio consideran que ese traspaso ordenado es central para la operatividad de los nuevos corredores, ya que permitirá que las empresas que comenzarán a prestar los servicios dispongan desde el primer día de personal con experiencia en los recorridos y conocimiento de la dinámica cotidiana del sistema.
En el caso de SíBus, la firma ampliará su presencia en el sistema al sumar el corredor 5 a los corredores que ya opera. SolBus, en tanto, hará su desembarco con el corredor 7, en un movimiento que empieza a redibujar el tablero del transporte urbano cordobés.
El corredor 2, el nudo del problema
Pese a esos avances, el mayor desafío sigue siendo el corredor 2. Es el tramo más extenso y demandante del sistema, y requiere cerca de un centenar de colectivos para funcionar en condiciones adecuadas.
Ante la falta de ofertas firmes de empresas privadas en condiciones de asumir una escala de ese tamaño, la Municipalidad resolvió extender durante abril la operación de Tamsau. La salida aparece como transitoria, pero fue considerada necesaria para sostener el servicio mientras continúan las gestiones con distintos actores del sector.
En el Ejecutivo reconocen que la solución no es la ideal, pero entienden que hoy es la única alternativa posible para evitar un vacío en uno de los corredores con mayor impacto sobre la movilidad diaria de miles de usuarios. La apuesta es ganar tiempo para terminar de cerrar una alternativa más estable.
Las conversaciones abiertas incluyen tanto a empresas locales como a firmas vinculadas al transporte interurbano. En ese escenario, no se descarta una salida mixta, una adjudicación parcial o incluso una redistribución de líneas, según la disponibilidad real de flota, personal y capacidad operativa.
En las últimas horas también trascendió que FAM podría haber reformulado su estrategia y evaluaría una nueva presentación enfocada exclusivamente en el corredor 2.
Sin embargo, esa posibilidad no fue confirmada oficialmente. Hasta ahora, la empresa había sostenido que no podía operar de manera rentable si no retenía el paquete completo de los corredores 2, 5 y 7, por lo que un eventual cambio de postura implicaría un giro relevante.
Fin de la gratuidad
Otro cambio que entrará en vigencia desde el 1° de abril será el final del esquema de gratuidad aplicado durante la contingencia. La Municipalidad confirmó que desde esa fecha se volverá a cobrar el pasaje en los corredores 2, 5 y 7.
Durante la emergencia, el costo del servicio había sido absorbido por el municipio para sostener la prestación mientras se reordenaba el esquema.
Ese plan de contingencia se activó luego de la salida de FAM, cuando la Municipalidad debió intervenir de urgencia para evitar un colapso operativo.
Desde entonces, el sistema funcionó con una combinación de soluciones transitorias, frecuencias resentidas y refuerzos parciales que no lograron devolverle todavía un nivel de regularidad comparable con el de etapas previas.
Nueva flota y nuevo mapa
Con la incorporación de SíBus y SolBus, el transporte urbano de Córdoba comenzará a adoptar una nueva configuración. El mapa de operadores quedará conformado, desde abril, con Coniferal en los corredores 1, 4 y 6; SíBus en los corredores 3, 5 y 8; SolBus en el corredor 7; y Tamsau en las líneas de trolebuses y, de manera provisoria, en el corredor 2.
Ese reordenamiento implica además una renovación significativa de la flota. Entre SíBus y SolBus incorporarán 137 colectivos, de los cuales 84 serán cero kilómetro: 64 corresponden a la firma puntana y los 20 restantes a la empresa cordobesa. A esas unidades se suman otros 20 ómnibus nuevos que incorporó Coniferal desde febrero.
La renovación del parque móvil es uno de los argumentos que el municipio exhibe para sostener que el sistema puede empezar a dejar atrás la etapa más crítica. La expectativa oficial es que la llegada de los nuevos coches permita mejorar frecuencias, reducir fallas y ofrecer una prestación más regular en los corredores que cambian de operador.
De todos modos, el proceso sigue abierto. La crisis no se resolvió por completo y el corredor 2 continúa siendo la pieza que falta acomodar para cerrar el rediseño.



