Los supermercados, en contra de la prohibición de exhibir golosinas en línea de cajas
La Cámara de Supermercados de Córdoba (Casac) argumentó que sólo comercializa una décima parte de las golosinas que se consumen. Cuestionó la propuesta, aunque valoró que se piense en cómo contribuir a mejorar la alimentación.
"Estamos convencidos que debemos debatir constructivamente sobre este tema tan importante como lo es la alimentación, el flagelo a nivel mundial de la obesidad y todas sus enfermedades asociadas, que merece acciones mucho más profundas y serias que coartar el derecho constitucional de comerciar libremente. El formato de autoservicio de un supermercado, implica tener igualmente acceso a los productos a pesar de las distancias. En el sector surpermercadista la participación en la venta de golosinas implica menos del 10 por ciento de la misma, es decir que cada 100 golosinas que se venden solo 8 o 9 se venden en nuestros locales, esto significa que el resto se consume en todos los otros canales de comercialización. Lamentablemente el desconocimiento general de los canales de venta y la participación de cada uno de ellos en los hábitos de consumo, apunta indefectiblemente contra el supermercadismo", cuestionan desde la Casac.
Y siguen: "Debemos mencionar que no comercializamos productos no autorizados y que, en nuestros negocios, desarrollamos con una trascendencia importante, espacios de productos saludables, ya sea para celíacos, productos diet, bajos en sodio etc., dando visibilidad, y aportando a la difusión del sano consumo. La problemática de la mala alimentación no trasciende por vender caramelos en una línea de caja. La razón fundamental por la que se colocan para su venta este tipo de productos, no son solamente comerciales, sino también una estrategia de seguridad, ya que en estos lugares se colocan otros productos costosos (como máquinas de afeitar, pilas, etc), que por su tamaño o costo los hacen vulnerables a hurtos".
Para la entidad empresarios se tiene que trabajar sobre aspectos culturales y de hábitos. "Debemos, por lo tanto, sostener acciones educativas que prioricen que es esencial nuestra responsabilidad individual para elegir qué consumir, que partan primeramente desde el seno familiar, luego la escuela y el Estado involucrado para fomentar el consumo saludable de alimentos. El tema de generar buenos hábitos alimentarios desde temprana edad merece atención interdisciplinaria, serias campañas abarcativas de educación, que involucren a toda la población, fomentando la actividad física, las cantinas saludables, y otro tanto de acciones", señalan.
"La reorientación de las campañas preventivas, a todo el flagelo de las enfermedades adictivas que implican consumo de productos aprobados por los organismos fiscalizadores, como la obesidad (tanto así como el tabaquismo y el alcoholismo) tiene que ver con una serie de políticas sostenidas, juiciosas y que involucren a cada sector de la sociedad y al Estado. Una medida infundada y carente de información sobre el funcionamiento del sector y de prohibición comercial no es una solución eficiente al cambio hacia estilos de vida más saludables, pues seguirán estando este tipo de campañas y productos para quien lo requiera, en uno u otro comercio y a cualquier distancia asequible". advierten.
Más información:
Enfocados en una visión sobre la salud pública, impulsamos un proyecto que consideramos necesario debatir en un contexto en donde los números de la obesidad, en particular la infantil, se disparó a cifras alarmantes. #MejorarLaCalidadDeVida
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) March 12, 2021
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