Sorprendió durmiendo a su exmujer y a su hija, y las asesinó
Suman 25 los femicidios en Córdoba en 2013; en 2012 hubo 16. La madre fue estrangulada y creen que lo mismo pasó con su beba.
Hacía varios días que un olor nauseabundo inundaba el edificio y no dejaba descansar a los vecinos. Ya preocupados, algunos fueron a golpear la puerta. Sobre todo cuando comenzaron a percibir un fuerte olor a gas proveniente del interior. Pero nadie atendía. Bastó un llamado al 101, para que llegara un patrullero. El policía se asomó por una ventana y vio moscas. Consultó a sus superiores y la orden fue clara: “¡Tiren la puerta abajo ya y no prendan la luz!”.
Al entrar al departamento, los oficiales se descompusieron por el horror y el hedor: en un dormitorio yacían los cuerpos de una joven madre y al lado su beba. Un estudio forense preliminar habría determinado que la mujer fue estrangulada manualmente, aunque no estaba claro cómo fue asesinada la nena. El asesino, para asegurarse su macabro objetivo, abrió las cuatro hornallas de una cocina antes de huir. Al menos un vecino lo vio cuando se marchaba rápido y cerraba con llave.
El brutal doble femicidio sacudió el mediodía de ayer en el edificio Maceratta IV de barrio Providencia, pocas cuadras al norte del Centro de la ciudad de Córdoba. La estadística no deja de ser escalofriante: suman 25 las mujeres asesinadas por episodios de violencia de género en lo que va del año en la provincia de Córdoba. Dicho de otra forma, ya hubo más de dos crímenes por mes. La cantidad supera ampliamente a los 16 asesinatos de mujeres de 2012.
Las nuevas víctimas fueron Melisa Antonella Caleri (27) y su hija Nicole, de 17 meses.
En la mayoría de los casos, los supuestos autores, exparejas, fueron detenidos. Es lo que sucedió ayer. El supuesto autor fue apresado en el Centro, a pocas cuadras de la pensión donde estaba parando, en calle Neuquén. Según los policías, el hombre no atinó a hacer nada. No se quebró, se mantuvo imperturbable. Fue imputado por doble homicidio agravado.
La presunción de los investigadores es que habría actuado para saciar “una profunda sed de venganza” luego de haberse separado de su mujer hacía menos de un mes. “Los gritos y episodios de violencia eran constantes. Siempre se oían peleas”, contó ayer una vecina.
No está confirmada si el hombre tenía denuncias en su contra por violencia doméstica. Mucho menos si contaba con exclusión de hogar. La fiscal Mercedes Balestrini se negó a brindar precisiones y otros datos básicos del caso, que no hacían al secreto de sumario.
Asesinadas hacía días
El drama sucedió en el departamento 1º “D” del complejo de calle Coronel Olmedo 867. Desde hacía relativamente poco tiempo que allí vivían Melisa, su esposo Guillermo y la pequeña Nicole, hija de ambos. Nadie sabía ayer en qué trabajaban.
Según testigos, hacía menos de un mes que Guillermo se había marchado del departamento por “desavenencias” conyugales. Según voceros de la causa, fue echado por violento.
El drama habría sucedido el domingo pasado. Ambas víctimas estaban en una misma cama, con ropas interiores.
Se sospecha que el asesino las sorprendió durmiendo. La autopsia terminará por confirmar si la nena también fue ahorcada como su mamá, antes de que el gas inundara todo.

