Se acelera el debate por la contribución estudiantil
Agrupaciones de izquierda impulsan un proyecto en el Consejo Superior para su derogación. Otros sectores estudiantiles plantean modificar la actual ordenanza.
La Bisagra, primero, y la Junta Representativa de Centros de Estudiantes de FUC, después, impulsan un proyecto para que el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) derogue la contribución estudiantil. Esta contribución, entre 10 y 35 pesos mensuales, data de 1990 y se aplica en nueve de las 12 facultades (Psicología, Filosofía y Famaf no la cobran).Este ítem representa alrededor de seis millones de pesos anuales, más del 50 por ciento de lo que las facultades reciben en concepto de gastos de funcionamiento. Un porcentaje de ese dinero está destinado a Pasos, la obra social universitaria, que brinda servicios de salud a alumnos de escasos recursos.Todas las facultades destinan los fondos de la contribución a solventar aspectos de la vida académica y muchas de esas actividades no podrían realizarse sin esos fondos. O, en todo caso, deberían ser costeadas por los alumnos.La Bisagra, agrupación estudiantil que apoya la gestión de la rectora Carolina Scotto, planteó argumentos legales, administrativos e ideológicos para sostener su postura. Florencia Pinto, consiliaria estudiantil por esta fuerza, señaló: "Los fondos que se obtienen de la contribución no llegan al uno por ciento del presupuesto universitario, razón por la cual no hace peligrar el equilibrio económico de la UNC en caso de que dejen de percibirse. Aunque, en realidad, planteamos que la Universidad debe reclamar que esos fondos los aporte el Estado y no los estudiantes". La Bisagra admitió que si bien en algunas facultades el destino del dinero de la contribución es legítimo, en otras han advertido irregularidades. "No hay ninguna oficina de la Universidad que centralice y transparente el uso de estos fondos. Una vez que se derogue la contribución, podemos debatir si se implementa algún otro tipo de bono voluntario para docentes, alumnos y graduados", agregó.Marco Julio Puricelli, presidente de FUC y militante de Franja Morada, tiene una visión distinta. "El debate sobre la contribución no ha sido del todo profundo. Sí estamos de acuerdo en pulir algunas cuestiones, como un mayor control sobre el uso que hacen las unidades académicas de estos fondos. Seguimos pensando que el espíritu de la resolución debe seguir siendo solidario, de pago voluntario y que no deje a nadie fuera de la Universidad. Con los fondos hay que encarar nuevas políticas de inclusión estudiantil", dijo.Referentes de Franja Morada señalaron que en las encuestas que hicieron en Económicas y Derecho, más del 80 por ciento de los alumnos está en desacuerdo con derogarla. En esa línea, tan sólo como un indicador, la encuesta en LaVoz.com.ar arrojó un resultado similar.

