Qué hacer para no llegar al accidente cerebrovascular
Mejor es prevenir que curar. Por eso, además de reconocer los signos de un ACV, es esencial saber qué hacer para no llegar a sufrirlo.
Mejor es prevenir que curar. Por eso, además de reconocer los signos de un ACV, es esencial saber qué hacer para no llegar a sufrirlo. "Lo básico es el trípode compuesto por el control de la presión arterial, el control del valor de colesterol total, y el abandono del hábito de sumar", informa Carlos Presman, doctor en medicina y especialista en medicina interna, quien señala que las medidas de prevención son idénticas a las que se recomiendan para evitar el infarto. "En definitiva se trata de lo que afecta a las arterias, ya sean cerebrales o cardíacas", explica.Los valores límite de la presión son 140 de máxima y 90 de mínima para los mayores de 20 años. "Si se tienen valores mayores en más de dos controles en consultorio, se es hipertenso", advierte el médico, que indica que en este caso se requiere tratamiento, "que puede ser solamente bajar de peso y restringir la sal, o también tomar medicamentos".El colesterol total, a su vez, no debe superar los 250 mg. por ml. "Si es mayor, hay que hacer dieta, ejercicio y a veces también se necesita medicación", dice Presman, quien puntualiza que el "colesterol bueno" o HDL tiene que estar por encima de 35. "Y la única forma de aumentarlo es con ejercicio físico regular", advierte.Abandonar el tabaquismo, por último, "implica no fumar ni un cigarrillo".El sobrepeso y la obesidad, la diabetes y el sedentarismo, indica el profesional, son otros factores de riesgo que se suman a la hipertensión, el colesterol elevado y el tabaquismo. Y también tienen una mayor probabilidad de sufrir un ACV quienes tienen arritmias cardíacas (fibrilación auricular)."Pero además hay factores emocionales, afectivos, de estrés y de inequidad, que pueden disparar un ACV", alerta."Por esa razón, cada factor de riesgo debe ser valorado en cada paciente en particular, con un abordaje integral de la persona. Y el abordaje terapéutico también debe adecuarse al paciente puntual", señala.Pero lo que sí vale para todos es actuar sobre los hábitos: no fumar, comer sano (o sea reducir el consumo de grasa y azúcares, comer muchas verduras y frutas y poca sal), y hacer actividad física regular, es decir al menos 30 minutos tres veces por semana.

