UNRC: Ruiz quiere una universidad con voz "pública y crítica"
Con sólo 41 años, el nuevo rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto, quien ganó tras una muy reñida elección, anticipa las prioridades de su futura gestión.
Río Cuarto. El 5 de mayo asumirá Marcelo Ruiz como rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Por menos de un punto, le arrebató el poder a Oscar Spada y a una estructura de conducción de más de 21 años. Nacido hace 41 años en Vicuña Mackenna, estudió Licenciatura en Matemática en la UNRC, hizo la maestría en Estadística en la Universidad Nacional de Córdoba y la tesis doctoral en San Luis. Es profesor adjunto de la Facultad de Ciencias Exactas y fue secretario del gremio docente. Llega al Rectorado con la promesa de "democratizar" la UNRC, recuperar "su voz pública y crítica" de la realidad. –¿Cómo se autodefine? –Como un integrante de una corriente que conjuga un compromiso fuerte con la producción académica, con un fuerte compromiso con instituciones y lo educativo, y con los sectores que hoy, por las condiciones de desigualdad, tienen menos posibilidades de incidir en términos de voz pública. –¿Cuáles son las principales dificultades de la UNRC? –Las dificultades que atraviesan la mayor parte de las universidades: superar las fragmentaciones internas de los claustros y las facultades. La institución educativa es un lugar de circulación de la palabra y a veces la palabra aparece obturada por la rigidez de los formatos institucionales. Para superar esto pensamos en escenarios de debate permanente sobre los objetivos institucionales globales; espacios de discusión transdisciplinarios, escenarios de formación que integren claustros, aporten a una conciencia sobre globalidad, su vinculación con lo social; escenarios donde nos preguntemos el por qué y para quiénes de la producción de conocimiento.–¿Qué papel deben desempeñar las universidades?–Las universidades no sólo son formadoras de profesionales sino que deberían tener como misión ser centro de generación de debate. En Córdoba, al contar con varias universidades nacionales y poder profundizar los vínculos, tenemos mayor potencia. Debieran jugar un papel de crítica permanente a la realidad socio educativa, cultural y política. El papel de los intelectuales tiene que ser siempre de compromiso con lo social y con la verdad. Y no hay verdad sin crítica. Nuestras sociedades latinoamericanas son profundamente desiguales, la universidad puede jugar un papel importante en la denuncia y en la propuesta.
Datos en clave. La UNRC tiene unos 16 mil alumnos, ingresan unos 3.500 por año y posee más de 1.600 docentes para sus cinco facultades.
La fórmula Marcelo Ruiz-Javier Salminis logró, en segunda vuelta, el 49,25 por ciento de los votos frente al 48,65 por ciento de Oscar Spada y Aníbal Bessone que buscaban la reelección.
Ruiz siempre tuvo activa participación en la UNRC, fue desde presidente del Centro de Estudiantes hasta titular del gremio docente, en dos períodos. Su caudal de votos es heterogéneo, también tiene apoyo de CTA.
En campaña había ya anticipado su gabinete: Pablo Galimberti (secretario general); Claudio Asaad (secretaría académica); Jorge Barral (Posgrado); Gabriel Paisio (Coordinación técnica); Nelso Doffo (renuncia como defensor del Pueblo adjunto, para ser secretario de Ciencia y Técnica); Luis Barobero (Economía); María Ziletti (Bienestar) Cristina Souto y Marcela Peralta, (Trabajo) y César Quiroga (Extensión).

