Rivalidad deportiva y tolerancia
Opinión de una lectora sobre la buena actitud de los hinchas de Belgrano durante los festejos, tras el descenso de River.
Nuestra sociedad se ha caracterizado en los últimos tiempos por la intolerancia, la falta de aceptación y el repudio de lo diferente. El que piensa distinto es percibido como enemigo, y como tal, alguien que merece ser atacado, denigrado y descalificado.
Sin embargo, ante el descenso de River a la categoría B del futbol argentino, se pudo observar una actitud mayoritariamente prudente y solidaria por parte de muchos fans de Boca y de los justos ganadores de Belgrano de Córdoba.
Estos festejaron sin herir a los derrotados y los de Boca, eternos y clásicos rivales, no exacerbaron los ánimos demostrando que la ocasional rivalidad deportiva tiene un límite. Mi reconocimiento a los que tuvieron la grandeza de la cautela en lugar de la clásica burla.
Tal vez pudieron reconocer como peligrosos a los violentos y a los delincuentes y no a los que simplemente alientan a otro club. ¿Será este un pequeño gesto de madurez cívica del que deberíamos aprender todos, especialmente nuestros políticos?
Lic. Claudia Gómez Prieto Psicóloga especialista en Emergencias y Desastres

