El riesgo de minimizar el riesgo
Emerge en esta ensalada nacionalista una variedad de rechazos que entrañan el mismo peligro para la convivencia democrática. Derecha: neonazis, militares y cristianos con una agenda común
Si alguien creía que las agrupaciones racistas o xenófobas o antisemitas u homofóbicas o nacionalistas o antidemocráticas o ultramontanas en Córdoba –que pueden ostentar una, varias o todas estas características juntas– son sólo un puñado de aburridos que molestan en las marchas, se sorprenderá con el gran informe que aparece en esta edición de La Voz.
Con minuciosidad de orfebres, Ana Dalmasso, Matías Calderón y Juan Leyes ponen en evidencia a una decena de organizaciones nacionalistas y de derecha que pueblan el territorio cordobés, y que desde hace tiempo enarbolan un discurso que está lejos de ser inofensivo.
El reciente ataque a la bandera de la diversidad que no llegó a ondear ni un día en el parque Sarmiento, o la divulgación de las clases burdamente antisemitas de un exprofesor de la Universidad Siglo 21, obligaron a poner el foco en una tendencia a la intolerancia que, para colmo, suele manifestarse con mayor grandilocuencia en épocas de crisis.
El grupo que destruyó una placa y agredió a un militante LGTBIQ+ a fines de junio fue la punta de un ovillo que incluye a otras organizaciones menos groseras, que intentan sacarse de encima la etiqueta de “antiderechos”.
Una de las conclusiones más interesantes de este informe es la íntima conexión que existe entre manifestaciones sustentadas en argumentos aparentemente racionales –como el rechazo a la educación sexual integral o al aborto legal– y la riesgosa cercanía que exhiben con los discursos de odio.
Emerge en esta ensalada nacionalista un cúmulo de rechazos que, sin importar a qué minoría estén dirigidos, entrañan el mismo peligro para la convivencia democrática.
Nos queda la duda de si concederles espacio a estos grupos puede contribuir a sumarles adeptos o a difundir su mensaje. Puede que haya ese riesgo, pero quizá sea necesario para que los cordobeses descubran las peligrosas mutaciones que pueden alterar las sociedades.
Emerge en esta ensalada nacionalista una variedad de rechazos que entrañan el mismo peligro para la convivencia democrática.

