Renuncias en Salud Mental por falta de apoyo oficial
Aseguran que no hubo respuesta a sus pedidos. La nueva conducción admite el deterioro del Ipad. Podrían derivar pacientes a otras instituciones.
Jóvenes recostados en los pasillos. Personas paradas con el suero conectado. Habitaciones muy chicas. Colchones en el suelo, con la gomaespuma deshilachada. El estado del Instituto Provincial contra el Alcoholismo y la Drogadicción (Ipad), sumado al de otras instituciones de Córdoba que atienden patologías mentales, no es nuevo. Pero acaba de producir otro capítulo, con la renuncia de la conducción de Salud Mental, que se retira tras tres meses de gestión. Según ellos, su dimisión está relacionada con el deterioro de tales instituciones. El 28 de diciembre de 2011 asumió Francisco Montaldo como titular de la Dirección del Programa de Salud Mental. En la vicedirección estaba Mónica Lingua. Montaldo decidió entonces realizar un diagnóstico de la realidad, a la que calificó de "muy difícil".A partir de eso convocó a un grupo de profesionales y solicitó medidas concretas al Ministerio de Salud. Y anticipó que si hasta el 30 de marzo no lograba que se concretaran, él se marchaba. Lo que sucedió el viernes pasado.Entre otras cosas, Montaldo había solicitado un espacio en otro hospital para los pacientes del Ipad, volver a internar gente en Oliva, abrir el espacio de Cruz del Eje que sigue cerrado, recrear comunidades terapéuticas y convocar a algunos profesionales de su confianza.También pedía un verdadero centro de rehabilitación de adictos, ya que el Ipad está preparado para atender a pacientes agudos y subagudos.La versión desde el Gobierno provincial fue muy escueta: las renuncias se debieron a motivos personales.Hace tiempo que los trabajadores del Ipad vienen denunciando ante las autoridades el pésimo estado del lugar, que ayer fue admitido por quien asumirá en el área de Salud Mental el lunes: Osvaldo Navarro, hasta hoy director de la Casa del Joven.Los médicos y psicólogos del lugar señalan que están desbordados, que se transforman en un cuello de botella cuando les envían pacientes judicializados a los que no les pueden dar el alta, y que la ley de desmanicomialización está muy bien en los papeles, pero que no se acompañó de los instrumentos e instituciones necesarios para implementarla. Sorpresa. Navarro recorrió ayer el Ipad y conversó con el personal y el equipo de salud. "Me sorprende este deterioro en pocos años. No estaba así en 2002 cuando me fui", planteó Navarro, hasta la semana pasada director de la Casa del Joven. "Vengo a averiguar por qué está desbordado", planteó el funcionario en su primer día de trabajo. "Vamos a revisar las historias clínicas, y ver en qué otras instituciones hay camas. Nosotros podemos dar respuesta a problemas médicos y psicológicos vinculados con el consumo de drogas. Pero hay problemas sociales y educativos que atender", manifestó. Y agregó: "No hay soluciones mágicas. Hay que trabajar caso por caso. Es un trabajo casi artesanal"."Por alguna razón los pacientes no se van cuando deberían irse. Hay pacientes desde noviembre. Las internaciones deberían ser breves, no mayores a 30 días", precisó Navarro.
Denuncia pública
Fotos. La legisladora del Frente Cívico Liliana Montero propone declarar la emergencia en el área de Salud Mental provincial y crear un comité de crisis (similar a lo que propone el también legislador del Frente Cívico Ricardo Fonseca). En su Facebook colgó fotos del Ipad, del Hospital Santa María de Punilla, el Vidal Abal de Oliva y el de Bell Ville, que muestran el deterioro de estas instituciones (ver Piden declarar la emergencia).Respaldo. Angélica Dávila, titular del Colegio de Psicólogos de Córdoba, respaldó el panorama trazado por Montero.

