Basura. San Francisco busca avanzar en la separación diferenciada de residuos: casi mil hogares ya separan
Lo recolectado que sea reciclable va a una cooperativa que se encarga de clasificarlo y luego venderlo. Hasta el momento se sumaron siete sectores urbanos.
Siete espacios urbanos de San Francisco llevan adelante la recolección diferenciada de residuos, como una especie de plan piloto por parte de la Municipalidad. Recientemente se sumó barrio Maipú a este programa que se va expandiendo y ya lo tiene otros sectores como Palmares I, II, III y IV; Altos del Prado y Villa Golf.
En total son 491 hogares pertenecientes al conjunto Palmares y Altos del Prado; 139 a Villa Golf y 260 a Maipú, totalizando las 890 familias que realizan la separación de papel, cartón, vidrio, plásticos y metales no ferrosos, lo cuales son recogidos por el municipio y destinados a la cooperativa “San Francisco Recicla” para su posterior clasificación y comercialización.
El recurso obtenido, cabe destacar, es para continuar fomentando el denominado “empleo verde”. Desde el municipio invitan a quienes todavía no se sumaron a esta iniciativa.
“La experiencia comenzó a implementarse en la ciudad en septiembre de 2025, a partir de lo cual se lograron resultados muy positivos con una excelente respuesta de parte de los vecinos que se van sumando”, destacaron desde el área de Servicio Públicos.
Asimismo, funcionan varios puntos verdes en otros sectores donde los vecinos pueden depositar de manera separada sus residuos, pese a no estar por el momento incluidos en el plan inicial.
Transformar la basura
A lo largo de 2025, el programa San Francisco Sustentable logró recuperar y transformar 138,78 toneladas de residuos que, de no haber sido separados en origen, habrían terminado en el relleno sanitario.
Este volumen recuperado el año pasado permitió evitar 51 viajes al predio donde se realiza el tratamiento de toda la basura, lo que se traduce en 1.734 kilómetros menos de recorrido, un ahorro de 659 litros de gasoil y la no emisión de 1,77 toneladas de CO₂, con el consecuente impacto positivo en la reducción de la huella de carbono.
A esto se sumó un ahorro directo de $626.050 en combustible, además de 92 horas de trabajo que no debieron destinarse al traslado de residuos.

