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Reclamo judicial por el "ala" en homenaje a Myriam Stefford

Es un monumento que hizo construir Raúl Barón Biza en 1937. Un nieto dice ser el único heredero de ese predio, pero aparece como comprado por una empresa.

25 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Reclamo judicial por el "ala" en homenaje a Myriam Stefford

Alta Gracia. El monumento a Myriam Stefford, que bien podría considerarse un patrimonio cultural de los cordobeses, tiene dueño. Pero no se sabe quién es, al estallar un conflicto judicial por su propiedad. Un nieto de Raúl Barón Biza, el escritor y personaje millonario que lo hizo construir en honor a su esposa fallecida, presentó una demanda ante la Justicia. Reclama que se lo reconozca como único dueño, tras constatar que una empresa se dice propietaria del lugar.El monumento es un ícono de Córdoba: tiene la forma de un ala, de 82 metros, más alto que el Obelisco, aunque más bajo que el Faro del Bicentenario de la ciudad de Córdoba. Está ubicado sobre la ruta 5, camino a Alta Gracia. Fue construido en 1937, y a seis metros de profundidad está la cripta en la que descansan los restos de la aviadora fallecida en un accidente.El abogado Gustavo Liebau, que ayer presentó la demanda ante el Juzgado 14° Civil y Comercial de Córdoba, explicó a La Voz del Interior que, tras fallecer Barón Biza, en la sucesión se acordó que heredara el campo en el que estaba el monumento una de sus hijas, María Cristina Barón Biza Sabattini, fruto de su segundo matrimonio. Al morir esta, heredó ese bien su único hijo, Santiago Magán, quien reside en Buenos Aires."Hace poco, al visitar Magán el monumento se dio con la sorpresa de que estaba cerrado el acceso, sin posibilidad de ingreso para él. Consultó a los vecinos, que le dijeron que ese campo había sido vendido. Pero como sabía que esa venta no incluía el monumento, vino a consultarme para hacer el reclamo", explicó el abogado.Según señaló, tras las primeras averiguaciones judiciales, constataron que el primer comprador, cuyo dato dijo no tener con precisión aún, vendió ese campo a la empresa Caminos de las Sierras SA, quien operaba hasta hace un año las rutas con peaje cercanas a Córdoba. Luego, en 2008, fue transferido a la firma Inversora Las Peñas SA, que tendría la escritura sobre el campo (de varios cientos de hectáreas), pero incluyendo los 3.147 metros del predio donde está enclavado el monumento."Mi cliente no reclama nada del campo. Está claro que fue vendido. Pero sí señala como propio, el sitio del monumento, que fue separado del resto al momento de la venta", dijo.Según el abogado, la actual propietaria argumentaría que al comprar la propiedad la escritura incluía el bien.El monumento hace años que no está en buen estado de preservación. Aunque es un sitio de interés turístico, no parece cuidado. El acceso, según Magán, debiera estar abierto al público y no cerrado como lo encontró al visitarlo meses atrás. Esa situación le generó la inquietud que terminó ahora transformada en reclamo judicial. Para Liebau, "en algún momento se produjo, por lo menos, una irregularidad registral". Y por eso recurrieron a la Justicia, interponiendo una "demanda de reivindicación", con el fin de recuperar el bien. Esa investigación debería echar luz acerca de cuándo y cómo ocurrió alguna irregularidad, en caso que la haya habido.