Reacción rápida y campaña intensiva por Sierras Chicas
Las redes sociales funcionaron esta vez como un medio más de difusión, en muchos casos de manera articulada con los medios tradicionales.
"Nos inundamos. Por favor difundir". "¡Necesitamos ayuda! Vecinos autoevacuados estamos solos en el medio de una sola casa". Esos mensajes llegaron a los medios vía Twitter el domingo 15 de febrero, cuando las lluvias y los ríos embravecidos enlutaron a las Sierras Chicas. En medio de la desesperación, algunos hicieron de las redes sociales un lugar donde pedir auxilio y tratar de quebrar el aislamiento, con lo poco de batería y de señal que podían tener sus celulares. Al día siguiente, cuando recién se empezaban a evaluar los daños que el temporal había causado, las redes sirvieron para empezar a mover el avispero de la solidaridad. Un cartel blanco, con seis direcciones donde llevar ayuda en Villa Allende, Mendiolaza y Río Ceballos, circuló por Facebook y por Twitter. Con el pasar de las horas, más organizaciones se sumaron como puntos de encuentro. Como suele pasar en acontecimientos dramáticos e inesperados, la solidaridad de la gente no se hizo esperar. Las redes sociales funcionaron como un medio más de difusión, en muchos casos de manera articulada con los medios tradicionales. La noticia de La Voz del Interior con los centros de ayuda fue difundida en Facebook por más de 10 mil usuarios. En tanto, la nota que contenía la lista de prioridades a la hora de hacer donaciones fue compartida unas 800 veces desde la cuenta de La Voz. ONG y fundaciones cordobesas dedicaron sus cuentas de Facebook y Twitter a dar a conocer los centros de ayuda y el modo en que se iban a sumar a la movida en las Sierras Chicas. Fronteras afuera Gracias a la ubicuidad de las redes sociales, organizaciones de otras ciudades del país también se sumaron a la campaña. Fue el caso de los clubes River Plate y Boca Juniors, la Universidad Metropolitana y la Federación Universitaria del Litoral, entre otras. La característica común a varias de ellas es que no son organizaciones dedicadas específicamente a la solidaridad. Sin embargo, usaron su poder de convocatoria y difusión en las redes para sumarse. En algunos casos difundían su propia iniciativa y en otras compartían o retuiteaban los pedidos de otras agrupaciones.

