Temas del día:

Ratones “avatar” para mejorar la terapia personalizada contra el cáncer

El injerto de tumores de un paciente en roedores permite probar el tratamiento más eficaz antes de aplicarlo en la persona.

03 de mayo de 2014 a las 12:02 a. m.
El País, de Madrid
Ratones “avatar” para mejorar la terapia personalizada contra el cáncer
Problemas. Una dificultad de esta terapia es que el injerto del tumor en el ratón no siempre funciona (La Voz/Archivo).

Madrid. Las terapias personalizadas contra el cáncer, las que se basan en el perfil genético de cada paciente, salen reforzadas si hay ratones que colaboran.

El proceso, que publica un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España en la revista Clinical Cancer Research, es una combinación de dos abordajes muy potentes.

Por un lado, seleccionar tratamientos en función de los genes del paciente. Por otro, injertar primero el tumor en ratones (que se llaman avatar) y probar en ellos los tratamientos. Así se evita ensayar en personas.

Toda esta combinación de pasos es muy compleja. Por eso, el equipo que dirige Manuel Hidalgo ha tenido que sufrir algunas bajas en el proceso: seleccionó a 25 pacientes con cáncer avanzado de páncreas y colon y secuenció las partes de sus genomas vinculados al cáncer.

Luego implantó en ratones células del mismo tumor, y probó en ellos los tratamientos.

De los 13 pacientes que recibieron ya el tratamiento personalizado basado en sus ratones avatar, el 77 por ciento se mantiene estables o han experimentado mejorías.

“Hemos demostrado que es factible aplicar a la clínica hospitalaria nuestra estrategia de personalización en tratamientos en oncología”, dijo Elena Garralda, investigadora que trabaja en este proyecto.

Se eligieron pacientes con cáncer de páncreas ya que es uno de los que tienen peor pronóstico.

A corto plazo, uno de los objetivos primordiales es estudiar la eficacia del procedimiento y compararla con un mayor número de pacientes con cáncer de páncreas avanzado.

Los ratones avatar son una creación reciente en la que este equipo es pionero.

Al sembrar el cáncer de un individuo en muchos roedores, se pueden ensayar todos los tratamientos posibles con rapidez, lo que ayuda a elegir el más eficaz y a experimentar en casos en los que no hay terapias.

El sistema tiene algunos inconvenientes, según los investigadores. Primero, que el injerto del tumor en el ratón no siempre funciona.

Segundo, que el proceso de prueba puede llevar de cuatro a seis meses. En ese tiempo, el paciente puede recibir el mejor tratamiento estándar, y luego, si los casos en animales muestran otras opciones, se podría cambiar.

El tratamiento se podría hacer antes sin necesidad de secuenciar el genoma, pero esta tarea permite acelerar el proceso ofreciendo blancos terapéuticos específicos.

A futuro

Precisamente ese es el siguiente paso que quiere dar el grupo que dirige Hidalgo. Va a iniciar un estudio con 150 personas en las que se va a comparar el tratamiento estándar con este abordaje.

“Todavía no hemos demostrado que salvemos vidas” con el uso de los ratones, dice el investigador.

Y agrega: “Empezaremos a trabajar en el momento del diagnóstico para ganar tiempo”, indica. De esta manera, si el tratamiento estándar falla, se podrá probar el que se haya encontrado.

Avatares

Avatar. La palabra proviene del hinduismo, donde hace referencia a la reencarnación terrestre de un dios.

Popularización. El vocablo se usa para nombrar a los íconos (fotos o ilustración) que representan a un usuario en un entorno virtual. También se popularizó tras el estreno de la película Avatar, de James Cameron.

En ciencia. Los ratones avatares comenzaron a utilizarse en 2012.

En laboratorio. Los ratones se usan en ciencia desde hace muchos años. La diferencia es que ahora varios ratones funcionan como avatares de un paciente.

Tipos. El roedor puede recibir un injerto del tumor del paciente, para probar fármacos, o parte de su médula osea, para analizar enfermedades autoinmunes y buscar un posible tratamiento.