“Quedamos shockeados, no podíamos ni hablar”
Expresó Marianela Ferrari, una vecina de Alta Córdoba.
Marianela Ferrari vive en la esquina de Avellaneda y Góngora, sólo a unas cuadras de la planta química que explotó el jueves por la noche. Ayer a la mañana, estaba a la espera de una inspección, con la casa intacta. Gracias a la contención familiar, se la notaba muy tranquila.
“Estábamos por cocinar cuando sentimos el impacto. Había sólo tres personas de las seis que vivimos acá cuando sucedió la explosión. Nosotros pensamos que era un choque, pero luego vimos que no y no sabíamos qué hacer. Nos quedamos sin luz, la gente salía, lloraba. Quedamos shockeados, no podíamos hablar, nada”, narró Marianela.
Más de 12 horas después, los destrozos en la casa seguían intactos, esperando a los inspectores.
“Ahora estamos sin luz, sin gas, sin agua, sin nada. Estamos sin dormir desde anoche. Sólo vinieron los medios y familiares. Nos dijeron que no toquemos nada, que iban a venir a ver los daños que había pero todavía no pasó nadie”, aseguró la joven.
“Lo importante es que estamos bien. La casa se recupera, pero la vida no. Vimos cómo a un nenito de 4 años que jugaba en la vereda la onda lo tiró. Fue un gran susto porque estamos sólo a dos cuadras del galpón que explotó”, reflexionó la mujer.

