Por qué cada invierno recrudecen en Córdoba las enfermedades respiratorias
El cambio climático y el deterioro de la calidad del aire incidirían en un aumento de estas patologías. El envejecimiento progresivo de la población y la falta de vacunación, otros factores.
Desde hace algunos años, cada invierno las instituciones sanitarias se ven colmadas de pacientes, la mayoría de ellos afectados por distintas infecciones respiratorias.
Para el doctor en medicina y docente en la Universidad Nacional de Córdoba, Carlos Presman, esto ocurre por un conjunto de causas que responden a distintos factores que confluyen: sociales, climáticos y demográficos, entre otros, además de los estrictamente sanitarios.
En algún momento, la altísima tasa de ocupación de terapias intensivas y áreas comunes de internación en los meses fríos se vinculó con la merma de camas por el cierre de clínicas y sanatorios o de áreas críticas en particular en el sector privado. Pero en los últimos años se sumó un número significativo de camas de internación y de terapia intensiva tanto en el sector público como en el privado, lo que sin embargo no generó un alivio en el nivel de ocupación de los establecimientos.
"En estos días en el Hospital Nacional de Clínicas estamos desbordados en el servicio de clínica médica de pacientes con enfermedades respiratorias, que hoy constituyen el 90 por ciento de la internación y cada año esto se profundiza", señaló el médico.
Causas. Las principales patologías que requieren hospitalización son gripe, neumonía y agudización de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, según precisó.
"Por un lado, vemos que la gente no toma conciencia de la importancia que tiene la vacunación para prevenir la gripe y la neumonía. La enorme mayoría de los pacientes que tenemos internados son adultos mayores que, aunque integran los grupos de riesgo, no se vacunaron ni con la antigripal ni con la antineumocóccia, a pesar de que para ellos son gratuitas", indicó.
Pero Presman también subrayó el impacto que estaría teniendo el cambio climático y la desertificación de Córdoba en el aumento de las enfermedades respiratorias.
"Desde hace años, el cambio climático está haciendo que haya modificaciones que impactan en el aparato respiratorio. Por un lado, Córdoba cambió de ser húmeda a seca, en vinculación con la pérdida de los bosques nativos que se produjo. Y eso, junto con la polución ambiental, viene deteriorando la calidad del aire y hace que haya muchísima tierra en suspensión que es inhalada por las personas", explicó.
Cuidar el aire. Además dijo que los cambios en el clima impactan en una gran amplitud térmica. "Esa gran diferencia de temperatura en un mismo día afectan la funcionalidad de las cilias de los bronquios para prevenir las infecciones", dijo, y señaló que con el frío, la polución y el polvillo en suspensión "bajan" y son inhalados por las personas al respirar.
"Antes Córdoba era el lugar al que venían los enfermos respiratorios a recuperarse, lo que ahora ya no se puede hacer por el deterioro que se ha producido", sostuvo.
"De hecho sería necesario que se tomara conciencia a nivel social de que además de cuidar el agua, también tenemos que cuidar el aire, porque no podemos vivir sin respirar y eso nos está enfermando", dijo.
En otro orden, Presman señaló que en el incremento de las enfermedades respiratorias incide el envejecimiento progresivo de la población. "Los adultos mayores son más frágiles, a lo que se suma la vulnerabilidad social en la que muchas veces se encuentran, con aislamiento y a veces también con dificultades nutricionales", consideró.

