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Prisión perpetua para el que mató a su expareja a mazazos

La Justicia,con jurado popular, condenó al autor de uno de los femicidios más brutales de los últimos años. El crimen instaló el tema de la violencia de género en Villa María.

06 de septiembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Prisión perpetua para el que mató a su expareja a mazazos
Juicio. Emilio Rodríguez, padre de la víctima, quedó “conforme con el fallo, aunque nada repare el dolor” (La Voz).

Villa María. El juicio por el brutal homicidio de Claudia Rodríguez (36) marca una línea divisoria en la historia de la violencia de género en Villa María. Cristian Moschitari (38), su expareja y autor del crimen, fue condenado ayer a prisión perpetua al ser declarado culpable por el tribunal, integrado por jurado popular.  Más allá de la sentencia, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, durante su alegato visibilizó otra perspectiva: fue a partir de este trágico hecho que empezó a hablarse en serio de femicidio en Villa María. Fue además, por su desenlace, uno de los femicidios emblemáticos de los últimos tiempos en esta provincia. En Villa María, las marchas por las calles, los actos recordatorios y la instalación del tema en la agenda de los medios, logró ubicar la problemática sobre la mesa. Se multiplicaron desde entonces las denuncias en Tribunales por situaciones de violencia familiar y el interés público se posó sobre hechos que hasta entonces eran mayormente silenciados y quedaban puertas adentro de cada casa. El nombre de Claudia Rodríguez permanece pintado en las paredes junto a los pedidos de "basta a la violencia". Es una advertencia permanente. No fue el único caso ocurrido en los últimos años, pero sí el que empujó el debate.Cristian Moschitari no fue condenado por femicidio, porque el hecho fue anterior a la sanción de la ley que agravó la pena para ese delito. Recibió la sentencia (igualmente de perpetua) por homicidio calificado por alevosía. El crimen se cometió el 29 de septiembre de 2011, al mediodía, frente a la escuela de los hijos de la pareja y a media cuadra del palacio municipal, donde ella trabajaba. El uso de una maza con la que golpeó la cabeza y el cuerpo de la víctima, a la vista de numerosos testigos, sumó brutalidad al hecho.Al momento del crimen, la pareja estaba separada, pero Moschitari no aceptaba la situación y –según numerosos testimonios– había transformado en un calvario la vida de la madre de sus hijos, persiguiéndola todo el tiempo.El juicio se tramitó a lo largo de tres semanas en la Cámara del Crimen de esta ciudad y concluyó sin que el condenado dijera una sola palabra. Se mantuvo inmutable durante cada audiencia. "Como una figura de cera", describieron los querellantes ante su falta de gestos. Sus defensores alegaron que actuó bajo emoción violenta y pidieron una pena menor. La fiscalía y la querella coincidieron en el pedido de perpetua, luego de detallar la alevosía y premeditación con la que actuó. También señalaron la imposibilidad de defensa que tuvo en su momento la mujer, cuando recibió los primeros golpes, casi a traición.Al finalizar el juicio, Emilio Rodríguez, padre de la víctima, marcó que "este juicio quedará en la historia, porque marca un antes y un después" en la problemática de la violencia de género. Dijo estar satisfecho con el fallo y entender que se hizo justicia, "aunque nada repare el dolor que se siente".En lo que va del año, hubo en Córdoba 16 asesinatos de mujeres en manos de sus parejas o exparejas. En 2012, fueron 15.