Preparar el alimento y a la sociedad que lo consuma
Insectos, como hormigas o langostas, son ricos en proteínas, pero hay que tener precauciones para usarlos como sustitutos.
Su ingesta puede reemplazar a la de otras fuentes de proteínas, como las carnes vacunas o de pollo, entre otras, sin embargo, para ello se requiere de una cantidad importante. Además, recuerda la licenciada en Nutrición Graciela Ravazzani, como su expansión está controlada a través del uso de pesticidas, la sociedad no sólo debe prepararse psicológicamente para comerlos, sino también a través de políticas ambientales acordes a la sugerencia de la FAO.
Cuando se apela a estas ideas, no sólo se piensa en situaciones de hambruna crónicas, sino también en las relacionadas con desastres ambientales, donde el acceso al alimento –y sobre todo al que pudo ser conservado en condiciones de refrigeración e higiene– es limitado, indica Ravazzani. Agrega que lo adecuado, para que una sociedad no acostumbrada lo acepte es incluirlo en preparaciones donde pase inadvertido.

