Temas del día:

Paola y la carne que dejó de comprar

Para Paola, la necesidad de trabajar aparece cuando la plata no alcanza.

16 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Paola y la carne que dejó de comprar

Paola tiene 24 años, tres hijos en su casa y a Dalma, de tres meses, en brazos. Vive en algún rincón de Argüello. Su mamá le cuida los chicos, el padre sale en el carro a buscar cartones y ella se las rebusca en las veredas de Nuevo Poeta Lugones a ver si con 35° alguien se apiada y le da lo que sea: ropa, comida, un coche para la beba. Jura que fue al dispensario y que va a tomar todos los días las pastillas. Su mamá tuvo 15 hijos, aunque tres murieron por una descarga eléctrica antes de que ella naciera. Hace 25 años que vive bajo un techo de chapa, que sólo una vez fue bendecido por algún recambio. Ésa es la vivienda de todos.

Para Paola, la necesidad de trabajar aparece cuando la plata no alcanza. La plata es la que cobra de Anses por sus tres hijos –todavía no logra que le paguen por Dalma– y lo que no alcanza son los 220 pesos (en rigor, 176, porque al resto lo cobra una vez al año, todo junto). A las changas de su marido, ni las ve ni las sabe calcular.El Indec difundió el viernes los datos de la inflación anual: 10,9 por ciento; entre la mitad y un tercio de lo que calculan analistas privados. Sin embargo, pese a la incredulidad que rodea hace cinco años la tarea del Indec, hay dos admisiones que confirman que el crecimiento todavía no es buena noticia para todos: la canasta básica de alimentos subió 20 por ciento y la carne trepó 32. El mostrador corrige la suba real: 70 los alimentos, 90 la carne.La suba de 22 por ciento que recibió en la AUH de septiembre fue superada con creces por la estampida de la comida. Con los 180 pesos de hace un año, compraba 20 kilos de molida al mes y ahora, pese a que cobra más, compra 14. Es más pobre que antes.Sin trabajo formal, sin perspectiva de mejorar la vivienda existente y sin posibilidad de gambetearle a la inflación (no compra en cuotas sin interés, ni usa el débito para los descuentos ni comparara precios), las Paola siguen siendo la asignatura pendiente en un país que crece al ocho por ciento anual y cuya respuesta política continúa centrada en reducir la inflación al 10,9 por ciento.