Padres y maestros, con visiones diferentes de la infancia
Los docentes tienen una idea nostálgica e idealizada de la niñez, según un estudio. Los padres aparecen más realistas y permisivos. Para los chicos, la tecnología es parte de sus existencias.
¿Es posible educar a los niños del siglo 21 cuando los padres y los maestros tienen una idea de infancia diferente? ¿Qué concepción sobre la niñez tienen los adultos y cómo se ven los niños a sí mismos? ¿Cómo y cuánto influyen la tecnología y la propia crisis de los adultos en la forma en la que se desenvuelven los chicos de hoy?Esas son algunas de las preguntas a las que responde la investigación empírica "Estudio de las connotaciones socio culturales, psicológicas y pedagógicas del concepto de infancia en la actualidad", realizada por las investigadoras María Mercedes Civarolo y María Angélica Fuentes de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).Para el trabajo, que se publicó en la revista Diálogos Pedagógicos de la Universidad Católica de Córdoba, se realizaron entrevistas a padres y docentes y se analizaron dibujos, videos y experiencias de niños entre 3 y 7 años."Aparece una preocupante distancia entre las representaciones de docentes y padres sobre la infancia; la diferencia en la concepción da cuenta de una ruptura de la 'alianza' histórica entre familia y escuela a la hora de educar a los niños", explica Civarolo, doctora en Ciencias de la Educación.El estudio revela que los docentes mantienen una "visión ingenua, nostálgica e idealizada de los niños", a quienes estigmatizan por su vínculo con la tecnología.Los padres, que aparecen con una mirada más realista, dicen mantener un vínculo "asimétrico" con sus hijos (con roles diferenciados) aunque, en realidad, suele ser permisivo y amistoso.Para los niños, la tecnología es parte de sus existencias. Cuando se les pide que se dibujen a sí mismos, siempre lo hacen con algún aparato electrónico. Los chicos encuentran en la tecnología la manera de jugar, aprender, relacionarse. No obstante, los niños refieren que se divierten al aire libre, con juegos creativos entre pares.Las visiones divergentes que padres y docentes tienen sobre la infancia plantea, en el estudio, las dificultades para la enseñanza. De todos modos, unos y otros admiten que son los adultos quienes están en crisis ya que no siempre asumen su rol y no se responsabilizan por los niños."Mientras los padres ofrecen a sus hijos, o bien ceden ante los reclamos a una gran variedad de productos tecnológicos, los maestros encuentran en ella una barrera que impide que los niños se interesen por lo que la escuela les ofrece", apunta Civarolo.El poder de la imagen La investigación revela que los docentes se muestran desconcertados a la hora de educar. La imagen y la tecnología aparecen como centrales en la vida del niño, lo cual desestabiliza la anticuada oferta escolar.Los "nativos digitales" tienen otros modos de jugar. Para estos niños no todo es problemático o negativo, cultivan formas diferentes de pensar y corren riesgos sin miedo a equivocarse, indica el estudio.Pero, además, el niño es cada vez más autónomo. Aparece el "niño consumidor" y el "niño cliente" que tiene intervención en el mundo adulto y no necesita de los mayores para acceder a información.En otras palabras, hay nuevos estilos de ser niño, nuevos espacios de socialización, nuevos modos de vincularse, nuevas maneras de jugar y de comportarse.La investigación también revela que mientras las nuevas tecnologías son constitutivas en la vida de los niños y plantean otras maneras de pensar y de usar la mente, la escuela mantiene una concepción perimida y se muestra con serias dificultades para estimular la inteligencia y creatividad en los niños.
Datos
Inclusión educativa. La escolarización es un desafío pendiente en los primeros años de vida y en la educación secundaria, mientras que en la educación primaria la escolarización es casi plena en los grandes aglomerados, según el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Computación. En la primaria se estima que aún queda por extender la enseñanza de computación al 41 por ciento de los niños, según datos del estudio de la UCA. Algo similar sucede con la enseñanza de idioma extranjero: el 38,5 por ciento de los niños no tienen reciben educación en inglés, portugués u otro idioma. Los datos son de 2012.

