Otra razia policial, bajo la lupa de la Justicia
Asociaciones civiles plantearon un “habeas corpus” contra los operativos ocurridos el 22 y 23 de mayo de 2015 en barrios de Córdoba. Un juez lo había rechazado, pero la Cámara pide que se siga investigando. Ya hay antecedentes.
El 22 de mayo de 2015, alrededor de las 16.30, Julio Antonio Pereyra conversaba en la puerta de su casa con dos vecinos, mientras esperaba un remise para ir a trabajar. Según la denuncia, llegó un patrullero policial y, sin mediar explicaciones, se lo llevaron preso a la Comisaría 6ª de la ciudad de Córdoba. Pereyra es una de las personas que entre el 22 y 23 de mayo de ese año denunciaron haber sido detenidas de manera arbitraria en barrio Yapeyú. Su caso forma parte de un habeas corpus colectivo presentado en la Justicia por lo que consideran razias realizadas para aumentar la estadística de detenciones y, también, una práctica discriminatoria de la Policía en determinados territorios de Córdoba. El juez de Control de 7ª Nominación había rechazado esta solicitud interpuesta por los afectados junto con la Asociación Civil Clínica Jurídica de Interés Público Córdoba, asociación civil La Poderosa, fundación Brújula Barrial, la biblioteca popular Robledo, La Minga y la Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos Humanos. Ahora, la Cámara de Acusación de Córdoba declaró admisibles los reclamos, pide aceptar las pruebas ofrecidas por los denunciantes y pedir los informes que se consideren pertinentes para el avance de la causa. Qué piden Los denunciantes solicitan medidas preventivas frente "a la amenaza a la libertad que padecen personas que residen en determinados barrios" de Córdoba. Aducen que por esta vía pretenden cuestionar una práctica policial que comenzó a principios de 2014, "la cual se ha extendido y subsiste hasta la actualidad". Lo curioso es que esta causa lleva más de un año, y que se realizó cuando aún regía el viejo Código de Faltas provincial –con su polémica figura del "merodeo"–, reemplazado desde abril pasado por el nuevo Código de Convivencia.Ahora, para que un policía detenga de manera preventiva y por "conducta sospechosa" a una persona será necesario que la sorprenda en flagrancia o que exista una denuncia específica. Sin embargo, persisten las denuncias de asociaciones civiles. La otra causa En el expediente se mencionan como antecedente las razias del 2 y 3 de mayo de 2015, que derivaron en un fallo que cuestionó los mecanismos de la Policía para los operativos masivos de saturación. Fue cuando el juez de Control Gustavo Reinaldi les sugirió medidas para evitar irregularidades, como la utilización de un protocolo de buenas prácticas. El planteo había sido presentado por Hugo Seleme, en representación del Programa de Ética y Teoría Política de Derecho de la UNC.
Cifras “infladas”
La Cámara 6ª del Crimen lo encontró culpable de abuso de autoridad y coacción por ordenar detenciones ilegales para “inflar” estadísticas policiales.

