Oportunidades para evitar los casos graves
En la actualidad, la prevalencia en los casos de violencia familiar referidos específicamente al maltrato infantil se da en niños menores de 3 años y, en especial, en el primer año de vida. Alicia Zambaride.
En la actualidad, la prevalencia en los casos de violencia familiar referidos específicamente al maltrato infantil se da en niños menores de 3 años y, en especial, en el primer año de vida. Habitualmente, nos encontramos con familias de padres jóvenes inmaduros, con escasa contención de la familia extensa y de la comunidad. No hay que olvidar que el niño tiene la posibilidad de ser mirado por otros integrantes de instituciones locales fuera del ámbito familiar. Así, en este contexto de niños y niñas de muy baja edad y con familias con vínculos de violencia y de escasos lazos con el exterior, es fundamental pensar en el lugar privilegiado que ocupan los servicios de salud para la detección precoz del maltrato.Es que sólo se podrían evitar desenlaces trágicos si se tienen en cuenta ciertas conductas de alarma previas. Sucede que los casos tan graves como el reciente en general aparecen luego de una secuencia o progresión de violencia. Existen indicadores como alguna lesión o comportamientos del niño que funcionan como signo de alarma de la presencia de violencia familiar.No hay que olvidar que cuando los niños no están escolarizados, el equipo de salud puede llegar a ser el único agente formal de la red comunitaria con quien el niño y la familia se relacionen en su contexto más próximo. Así, por ejemplo, el control pediátrico del niño aparece como una importante oportunidad para que el pequeño sea visto por otros que puedan, desde afuera de la familia, conocer qué situación está viviendo.Un gran porcentaje de los casos de maltrato detectados en el Hospital de Niños, que tiene una alta trayectoria en este tema, llega a la institución por otros motivos de consulta. Entonces el equipo de salud es el que detecta la situación de vulnerabilidad que está atravesando el niño.Por estos motivos, es importante no sólo pensar en estas familias sino también en el resto de la red comunitaria, en qué tipo de sostén les brindan. Si no hay equipos sensibilizado en la problemática, se van a perder las oportunidades de evitar consecuencias mayores.Por eso es indispensable reforzar la necesidad de generar redes de trabajo y de políticas públicas en niñez, para que existan recursos capacitados en la detección temprana del maltrato como así también en el diagnóstico y tratamiento y así no llegar a la gravedad que se ve hoy.
*Comité Maltrato, Hospital de Niños

