Cambio de historia. Oliva busca otro destino: la ciudad siempre ligada a un hospital de salud mental, en revisión
En el centro del mapa cordobés, Oliva siempre fue reconocida por su hospital Vidal Abal. Ahora, la Provincia anunció construir un nuevo centro de salud, con otro perfil, allí,. Y el municipio pretende que unas 480 hectáreas disponibles pasen a tener un rol productivo.
La ciudad de Oliva, de casi 15 mil habitantes en el departamento Tercero Arriba, se encuentra en las instancias previas al inicio de una de las obras más trascendentes de su historia reciente: la construcción del nuevo Hospital Emilio Vidal Abal.
Además del nuevo servicio de salud, representará un cambio de perfil respecto de la identidad del Vidal Abal como un complejo de salud mental, que siempre marcó la identidad de Oliva. A la ciudad se la conocía por ese centro psiquiátrico, que desde hace años redujo notoriamente su actividad.
El proyecto, ratificado por el gobierno provincial a inicios de este año, plantea crear una infraestructura moderna de 8.000 metros cuadrados y una inversión de 31 millones de dólares.
El nuevo centro de salud representará un salto de calidad, ya que incorporará servicios que actualmente no existen en la localidad.
El intendente Octavio Ibarra destacó que el hospital contará por ejemplo con una Unidad de Terapia Intensiva (UTI), un recurso crítico del que Oliva carece hoy.
La construcción será de tipo modular y se enfocará ya no solo en la salud mental –eje histórico de la institución que ya supera los 100 años– sino también en el tratamiento de nuevas problemáticas de salud vinculadas al sufrimiento social y a las adicciones.

Con un presupuesto estimado en 31,2 millones de dólares, la obra ya se encuentra contemplada en las partidas del Ministerio de Salud de la Provincia.
Además de mantener su especialidad en salud mental, el diseño está orientado a abordar padecimientos contemporáneos. "No solamente las adicciones, sino también todo lo que es el tema de los otros tipos de sufrimiento que genera hoy lo digital, por ejemplo", explicó Ibarra a La Voz, subrayando la necesidad de modernizar la atención tras más de 100 años de vida del viejo complejo.
De las 600 hectáreas con las que cuenta el enorme predio del Vidal Abal, en el que se distribuyen varios pabellones, se debate el destino de las otras 480 (con el antiguo inmueble incluido), que quedarán luego de la reconversión con el nuevo proyecto.

El nuevo hospital se enmarca en la política que la Provincia ya anunció para tender a un proceso de desaparición de los históricos asilos de salud mental, en el marco de la ley nacional que plantea la "desmanicomialización".
Detalles técnicos y plazos
El proyecto prevé un plazo de ejecución de 400 días (poco más de un año), una vez que comiencen las tareas, hasta ahora sin fecha fijada.
En cuanto a su ubicación, el nuevo edificio se emplazará de forma perpendicular a la ruta 9, extendiéndose a lo largo de la calle Vidal Abal. Esta localización requerirá que el municipio avance en obras complementarias de pavimento y desagües, para asegurar la accesibilidad al nuevo complejo sanitario, según anticipó Ibarra.
Actualmente, se está finalizando la etapa documental para el llamado a licitación pública de las obras.

Impacto en la comunidad
La relación entre la comunidad de Oliva y el hospital Vidal Abal es calificada por las autoridades como "inescindible". Históricamente, la ciudad ha dependido del empleo público generado por esta institución, que llegó a albergar a miles de pacientes. Hoy, con otro rol, los internos son muchos menos.
Con el nuevo edificio, se busca no solo mejorar la atención, sino también optimizar los recursos humanos "hiperformados" con los que ya cuenta. Ibarra citó que hoy ocupa a unos 200 empleados, dependientes del Estado provincial.
El intendente subrayó: "Los olivenses estamos con una muy fuerte expectativa en que realmente logremos que se llame a licitación y se empiece a construir la obra", marcó. Es decir, que no quede en promesa.

Ese avance ~interpretó– se enmarca en un plan mayor para modernizar la infraestructura de la ciudad, que recientemente inauguró su nueva sede de tribunales y avanza en nuevas obras de gas y de desagües troncales.
Más proyectos
Oliva también apuesta a una transformación histórica, con una nueva matriz productiva, según sintetizó Ibarra.
El intendente comentó que el plan busca cambiar el eje productivo y económico de la ciudad, buscando reducir la histórica dependencia del empleo público vinculado al Hospital Vidal Abal. Por caso, una idea es fomentar el empleo privado a través de la creación de un Parque Agroambiental.
Oliva creció al ritmo del hospital de salud mental, que llegó a tener 3.000 pacientes y 1.500 empleados públicos. Ante los cambios en las leyes de salud mental y la reducción del personal y del rol de ese complejo, Ibarra propone ahora diversificar la economía local.
En ese sentido, el proyecto central consiste en la venta de lotes municipales (tierras fiscales) con financiamiento accesible para emprendedores, bajo la condición de que generen nuevos puestos de trabajo. El objetivo final es que los jóvenes profesionales y los hijos de productores agropecuarios encuentren oportunidades para invertir y desarrollarse en su propia ciudad.

Obras clave
Ibarra admite su pertenencia a la UCR pero marca a la vez un “profundo agradecimiento al gobernador Martín Llaryora, por el apoyo provincial en materia de infraestructura”.
Hacia el futuro, si se concreta la promesa del nuevo hospital, se abre el debate sobre el destino de casi 480 hectáreas restantes del amplio predio actual, un espacio que el municipio busca transformar integralmente, con sentido ya productivo.
Ibarra resaltó el crecimiento de la "economía naranja" de la ciudad, impulsada por el deporte, con el club Independiente compitiendo en la Liga Nacional de Básquet, por ejemplo, y el avance del turismo histórico gracias al Museo Nacional de Malvinas.
En el municipio marcan que el destino fijado es que Oliva deje de ser solo una "ciudad hospital" para convertirse también en polo productivo regional.



