Medicación. Nuevas guías de hipertensión: el cambio que podría modificar el tratamiento después de los 65
Un análisis basado en directrices 2025 indica que el 11% de los adultos mayores con presión alta ya no necesitaría tratamiento farmacológico. Qué cambió el año pasado y qué pasa a partir de ahora.
Las nuevas guías médicas sobre hipertensión introducen un cambio clave en el tratamiento de personas mayores de 65 años. Ya no todos los pacientes con presión arterial elevada deberán recibir medicación.
Según un estudio publicado en Annals of Internal Medicine, alrededor del 11% de los adultos de entre 65 y 79 años con hipertensión en estadio I dejarían de ser candidatos a tratamiento farmacológico bajo los nuevos criterios.
El cambio: del número al riesgo cardiovascular

Hasta ahora, la indicación de medicación se basaba principalmente en los valores de presión arterial y la edad del paciente.
Las nuevas recomendaciones, impulsadas por organizaciones médicas de Estados Unidos, priorizan el riesgo cardiovascular a 10 años como criterio central para decidir el tratamiento.
Esto implica que personas con presión levemente elevada, pero bajo riesgo de eventos como infarto o ACV, podrían no necesitar fármacos de forma inmediata.
Quiénes dejarían de medicarse

El análisis, realizado por investigadores del Albert Einstein College of Medicine, la Universidad de Yale y la Cleveland Clinic, muestra que 1 de cada 9 adultos mayores con hipertensión leve quedaría fuera de la indicación de medicación.
Se trata, en general, de personas sanas, con bajo riesgo cardiovascular, muchas de ellas mujeres cercanas a los 65 años.
En estos casos, el enfoque se orienta más hacia cambios en el estilo de vida y seguimiento clínico que hacia la prescripción de medicamentos.
Qué es la hipertensión y por qué importa

La hipertensión ocurre cuando la presión con la que circula la sangre por las arterias se mantiene elevada de forma sostenida.
Con el tiempo, puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infartos o accidentes cerebrovasculares.
Por eso, su control sigue siendo una prioridad en salud pública, especialmente en personas mayores.
En 2025, en un avance significativo para la salud pública en Argentina, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Federación Argentina de Cardiología (FAC) establecieron un nuevo consenso que redefine los valores normales de presión arterial para pacientes hipertensos.
Hacia un tratamiento más personalizado
Los autores del estudio destacan que este cambio apunta a una atención más individualizada.
Al considerar el riesgo global del paciente, las nuevas guías buscan evitar tratamientos innecesarios en quienes tienen menor probabilidad de complicaciones.
Al mismo tiempo, permiten focalizar la medicación en los pacientes con mayor riesgo, donde el beneficio es más claro.
Este enfoque marca un giro en la práctica clínica, al pasar de criterios generalizados a decisiones basadas en el perfil de cada persona.



