"No tenemos obra social y comemos una vez al día"
Yolanda (58) es abuela y madre de cinco hijos. Conviven ocho personas en una casa alquilada. Trabaja en dos comedores comunitarios.
Yolanda (58) es abuela y madre de cinco hijos. Conviven ocho personas en una casa alquilada. Trabaja en dos comedores comunitarios. "No tengo un sueldo, trabajo en dos comedores y vivo con dos de mis hijas, que son madres solteras, y mis nietos que van a la primaria, al jardín y a la guardería", cuenta Yolanda. Vive en barrio Maldonado, un vecindario al que califica de "marginado". "Lo poco que ingresa en el hogar no alcanza. Ya no se puede ir al súper, no llegamos a fin de mes". Yolanda trabaja en dos comedores comunitarios y recibe una beca de la Provincia. Una de sus hijas también cuenta con ayuda estatal, y otra cobra la Asignación Universal por Hijo. Son ocho en la casa que alquilan por mil pesos, todo el dinero que reciben por las becas."No tenemos obra social. Vamos al hospital y no hay médicos, están todos de paro o dan pocos números. Y no hay remedios", cuenta la mujer. Yolanda sabe que los niños tienen que comer bien para tener la "mente sana", pero en su casa no les alcanza para las cuatro comidas. "Tenemos una sola comida en casa. A veces el almuerzo, y a veces la cena". Los chicos comen en la escuela, pero uno de los más chiquitos no quiere almorzar en el comedor del Paicor."Hay situaciones que te sobrepasan. Si no tenés obra social, ¿a dónde vas? Tenemos que hacer lo que sea para sobrevivir, siempre honradamente", cuenta Yolanda, que cree que cada año que pasa la situación es peor. "Teníamos esperanza en el nuevo Gobierno, pero no vemos cambios. En el comedor tenemos cien chicos y hacemos malabares para darles de comer", plantea. Hasta ahora, Yolanda no cobró la beca y Epec y la dueña de la casa, dice, no esperan. "Es difícil para mí, que al menos hago algo. No sé cómo viven los que no tienen nada. Tenemos un país rico y grande y estamos tan mal...". Yolanda y sus hijos tienen el secundario completo. Ella asegura que lo logró trabajando, vendiendo pan. "Hemos hecho tanto sacrificio para que estudien y hoy no tienen nada".

