El 22 por ciento de los adultos mayores de Córdoba en cuarentena están preocupados porque no pueden salir a trabajar. El dato pone en relieve una realidad que se oculta detrás de rótulos como “clase pasiva”. Entre los adultos mayores más jóvenes, de 60 a 65 años, la imposibilidad de salir a trabajar en cuarentena es lo que más los complica, con cerca de un 31 por ciento de las respuestas.
El dato forma parte de un relevamiento realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Fundación Córdoba en Potencia, que dirige el concejal Rodrigo de Loredo.
Según este estudio, para el 27, 4 por ciento de los adultos mayores consultados el principal problema es que tienen que salir para ir al banco o para hacer trámites, que es lo que les impide mantener un estricto aislamiento. A su vez, 23,4 por ciento de los adultos mayores necesitan salir diariamente para realizar compras de primera necesidad. Y un nueve por ciento manifiesta que su principal problema es que se siente muy aburrido y en soledad. “Es relevante poner atención en la soledad de quienes se encuentran atravesando el aislamiento sin acompañamiento. Por un lado, se asocian dificultades en torno a las actividades cotidianas que deben llevar adelante sin ayuda alguna; y por otro, a la soledad como sentimiento subjetivo que pueden experimentar las personas. Un nueve por ciento de los encuestados la ubicaron como el principal problema que están sufriendo durante la cuarentena; en proyección significan más de de 23 mil adultos mayores. Estudios han asociado la soledad con un mayor riesgo de desarrollar ciertas condiciones de salud mental y física, como depresión, enfermedades cardíacas, presión arterial, e incluso muerte prematura”, dice el informe.

La soledad es característica en la demografía de esta población. Un 26 por ciento de los adultos viven en hogares unipersonales, es decir, solos; un 32 por ciento lo hace en hogares monogeneracionales (todas son personas mayores de 60 años) y un 42 por ciento vive en hogares multigeneracionales. “Ello permite al menos dos consideraciones: hay una mayoría representada por quienes conviven con otros grupos generacionales más jóvenes, y ello presenta una particularidad en el contexto de la pandemia, ya que en los jóvenes resulta más probable que, de contraer la enfermedad, sean pacientes asintomáticos que por lo tanto propaguen el virus sin darse cuenta. También estos son hogares donde suele convivir una mayor cantidad de personas, lo que representa un eventual riesgo, ya que debe considerarse que por la flexibilización los más jóvenes comenzarán a salir con mayor frecuencia y aumentarán las posibilidades de llevar el virus a sus hogares”, pone en relieve el informe.
La escasez de recursos es otro dato relevante del estudio. Casi un 25 por ciento precisó que debe restringir la compra de elementos de limpieza como lavandina, jabón o alcohol por cuestiones económicas.
En materia de prevención de la salud, el dato que se remarca es que el 28 por ciento de los adultos mayores indicaron que no estaban vacunados contra la gripe.
En la ciudad de Córdoba y en el Gran Córdoba, viven unas 260.830 personas mayores de 60 años, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), actualizado a 2019.
Para la investigación de la Fundación, se hicieron 3.626 encuestas en hogares donde al menos vive un adulto mayor de 60 años.

