Nicolás fue dado de alta: de la pesadilla a la fiesta familiar
Sus abuelos, tíos y vecinos recibieron al bebé recuperado de los golpes recibidos. Soportó cuatro intervenciones.
Alta Gracia. Nicolás sobrevivió, contra muchos de los pronósticos. Hace seis semanas ingresó al Hospital de Niños de Córdoba en estado desesperante. Ayer fue dado de alta y llevado a la vivienda de sus abuelos maternos en Alta Gracia. Lo esperaban los vecinos, tíos y primos con globos, carteles y regalos para darle la bienvenida. Era un clima de fiesta después de semanas de angustia. Nicolás tiene un año y dos meses. La Justicia da por seguro que fue víctima de golpes. Su madre, y la mujer que convivía con ella, están detenidas, imputadas de homicidio calificado en grado de tentativa. "Estamos disfrutando y esperemos que salga adelante y esté bien", expresó Juan Alberto, abuelo del bebé, al que se le dio la tenencia provisoria. Ayer por la mañana, todo era expectativa en la casa del abuelo Juan, ubicada en barrio Sur de Alta Gracia. Los tíos y tías limpiaban por segunda vez la vivienda, ordenaban, traían un regalo, acomodaban otro, tomaban mates y mandaban mensajitos para saber a qué hora llegaría el pequeño. Nancy, una de las tías autorizadas para cuidarlo, recordaba esas semanas de pesadilla. "El primer día casi me muero cuando lo vi así. Después fue mejorando. La primera señal fueron las sonrisas. Les sonreía a las enfermeras. Se ganó a todos. Si hasta venía una enfermera de tres camas más allá sólo para cantarle el Sapo Pepe", contó conmovida. Otra tía cebaba mates, mientras contaba la cantidad de regalos y juguetes que recibieron del personal del Hospital de Niños. Más allá, un vecino recordaba que días antes del episodio que lo llevó al estado de coma, aún no clarificado, le festejaron el primer cumple. Mediático. Cerca del mediodía, llegó el mensaje: ya llegaban a casa. Iban y venían vecinos con objetos, paquetes y pañales. Colgaban carteles de "Bienvenido a casa", o "Te queremos". En la televisión anunciaban una nota sobre Nicolás a la salida del hospital y las 20 personas que estaban allí aplaudieron, suspiraron, y algunos lloraron emocionados. "Ahí está. Miralo, si está rebién", comentaban. No lo podían creer. Nico no atendió las cámaras: sólo prestó atención a los globos que adornaban su hogar. La abuela emocionada ingresó cargando al niño y todos aplaudieron. "Es hermoso que reciban a mi nieto así", dijo el abuelo, Juan Alberto.Nicolás sufrió cuatro intervenciones quirúrgicas por los golpes recibidos, en especial en la zona abdominal. "Los médicos fueron fabulosos, yo los he bautizado médicos de los ángeles. Y hay que agradecer a Dios", dijo Juan Alberto. Mientras, el niño sonreía y daba unos pasos arriba de una mesa acompañada por sus primos. El niño fue operado por las múltiples lesiones y se le debió reconstruir parte del aparato digestivo. Héctor Falco, médico del hospital cordobés, admitió la sorpresa por la evolución del niño. "Hay algo que nosotros no podemos explicar. Hay veces que entran pacientes no tan graves y no sobreviven, y otras veces que ingresan pacientes gravísimos y salen adelante".
La causa judicial
La mamá del bebé y la mujer que era su pareja están detenidas en Bouwer. Hoy le tomarían a la madre ampliación de su indagatoria.

