La Nasa descarta problemas por el accidente del carguero espacial
La nave se estrelló hoy con 2,9 toneladas de comida, combustible y otros suministros que iban a la Estación Espacial Internacional.
La Nasano prevé que la pérdida del carguero ruso Progress, que se estrelló hoy con 2,9 toneladas de comida, combustible y otros suministros, afecte a la tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI).
El director del programa de la EEI de la Nasa, Mike Suffredini, indicó en una rueda de prensa que se evalúan los posibles escenarios de cara a los próximos lanzamientos pero no están preocupados puesto que la estación está en "buena forma" logística.
Atlantis. El pasado julio, la EEI recibió la visita del transbordador estadounidense Atlantis, que en su última misión antes de que la Nasa los retirara de funcionamiento, llevó más de 4.000 kilos de suministros y equipos, incluidos más de 1.100 kilos de comida.
La nave no tripulada Progress partió desde el cosmódromo de Baikonur, pero no alcanzó la órbita correcta y cayó en la región rusa de Áltai.
"Desafortunadamente, unos 325 segundos después (unos cinco minutos), poco después de la ignición de la tercera fase del cohete, el motor paró por una avería" y el centro de control ruso dejó de recibir señal, indicó Suffredini.
Fallo en los motores. El estadounidense señaló que en lo que lleva en el cargo ésta es la primera vez que se registra un fallo en los motores del cohete Soyuz-U, que también se utilizan para enviar las naves tripuladas Soyuz, pero Suffredini no quiso entrar en detalles técnicos y remitió a la prensa a sus colegas rusos.
Rusia extravió la semana pasada el satélite de telecomunicaciones Express-AM4, de casi seis toneladas de peso, y con anterioridad un satélite militar geodésico después de que el aparato entrara en órbita elíptica y no circular, como estaba previsto.
La EEI es un proyecto internacional en el que participan 16 países y tras el accidente las agencias espaciales tendrán que reestructurar la logística del laboratorio orbital en el que actualmente viven seis tripulantes y los próximos viajes en agenda.
Lanzamiento. El 21 de septiembre está previsto el lanzamiento de una Soyuz con tres astronautas a bordo, incluido un estadounidense, pero la investigación abierta tras el accidente "podría tener implicaciones para el lanzamiento de la nave en septiembre", dijo Suffredini.
La Nasa está estudiando distintos escenarios y el experto apuntó incluso a la posibilidad de rebajar las cantidades de comida de los astronautas en caso de que tuvieran dificultad para llevar los suministros.
No obstante, insistió en que eso es poco probable después de la carga que llevó el Atlantis en julio.
Asimismo, espera que la rotación de la tripulación continúe con su ritmo habitual con las próximas Soyuz, aunque podrían extender temporalmente el periodo de estancia de los seis astronautas en caso de que tengan que ajustar las próximas misiones.
"El accidente acaba de ocurrir; hay todavía mucho trabajo por hacer para ver en qué situación nos encontramos" dijo.
Tras la retirada de los transbordadores, después de 30 años de servicio, Estados Unidos se quedó sin un vehículo propio para viajar a la EEI y depende de las naves rusas, que realizan varios viajes al año para llevar oxígeno, combustible, alimentos y diversos equipos.

