Murió el médico Tomás Caeiro, un digno continuador de su padre
Tenía 72 años y era cardiólogo. Trabajó en el Hospital Privado.
Honda consternación ha causado la desaparición de Tomás Caeiro, a los 72 años. El cuarto de los seis hermanos Caeiro-Martínez Paz, y también abrazo el oficio el camino señalado por su padre.
Al igual que don Agustín, Tomás Caeiro fue un médico de raza, abocado a la clínica, la cardiología y a mejorar la relación con el paciente. Durante 12 años ocupó la presidencia del directorio del Hospital Privado, el centro de salud que caracteriza a Parque Vélez Sársfield.
Lo que en su momento fue casi una temeraria empresa, surgida a iniciativa de don Agustín y otros pioneros, ya cumplió medio siglo. Junto con sus hermanos Agustín (h), Enrique y Francisco, Tomás le dedicó su profesión y buena parte de su vida, al Hospital Privado y a la salud de Córdoba.
En lo familiar, era uno de los tres hermanos Caeiro casados con tres hijas del doctor Ernesto Gavier.
De su unión con Marta Gavier nacieron cuatro hijas. En los últimos tiempos, daba gusto verlo esperando a sus nietos mayores a la salida del Colegio Monserrat.
Tras jubilarse se dedicó mucho a los suyos, como intuyendo que una enfermedad terminal se lo llevaría en cuestión de semanas. El pasado martes 15 fue internado de urgencia y se le diagnosticó un cáncer de colon.
El velorio se hará en Minoli Sepelios, en el Cerro de las Rosas, mientras que el entierro será en el cementerio San Jerónimo, mañana a las 11.30.

