Mujer condenada por golpear, amenazar y quemar a su ex pareja
Se trata de una joven que durante casi tres meses atosigó a un hombre que no quería continuar la relación con ella. Lo ató y lo quemó con una plancha, por lo que tuvo 35 días de curaciones.
Una mujer de la ciudad de Córdoba fue condenada a tres años y tres meses de cárcel efectiva tras ser hallada culpable de los delitos de "amenazas calificadas, violación de domicilio reiterada, daño y amenazas calificadas", todo en perjuicio de su ex pareja. El hombre no quería reiniciar una relación, lo que motivó que la mujer ingresara en reiteradas oportunidades a su domicilio, lo apuntara con un cuchillo, lo atara e incluso lo quemara, según se desprende de la acusación. Se trata de un caso no muy frecuente, ya que por lo general este tipo de delitos tiene a los varones como victimarios y a las mujeres entre las víctimas.De acuerdo con la causa, la mujer, identificada como J. E. R. (los datos de los involucrados se reservan para no identificar a la víctima, el hombre), el 1º de enero de 2010, discutió con su ex pareja, ocasión en la que tomó un cuchillo y, apuntándolo, le dijo que lo iba "a matar". Un mes después, ingresó a la casa de la víctima, tras romper una ventana de madera, que luego arregló para quedarse escondida sin llamar la atención en su interior, donde sorprendió al hombre cuando ingresó en horas de la madrugada.En esa oportunidad, al verla, él llamó la Policía, a lo que la mujer tomó una manguera, extrajo nafta del tanque de combustible del auto del hombre, roció tanto el coche como una moto de él y lo amenazó con prender fuego a ambos vehículos. Sin embargo, de pronto desistió de su idea, salió corriendo hacia la calle y saltó una tapia vecina.No obstante, minutos después, cuando el hombre se había dirigido a una comisaría para radicar la denuncia, ella regresó a la casa de él, forzó una cerradura y se escondió debajo de una mesada.Al volver, el hombre se encontró con la cerradura violentada, por lo que inspeccionó el domicilio, no vio nada raro, reparó la cerradura y se acostó a dormir. Estaba en eso cuando unos ruidos lo sobresaltaron. Se levantó y caminó hacia la cocina, donde otra vez se topó con la mujer. Ella, con un cuchillo en la mano –siempre según la acusación– le dijo: "Te voy a matar, me tendrías que haber perdonado, esto no tendría que haber tenido que terminar así, me cansé de rogarte". Ahí mismo, el hombre tomó una silla y se la arrojó, con lo que logró que se le escapara el cuchillo. Pero ella no desistió, sino que abrió la llave de la garrafa de la cocina y comenzó a manipular un encendedor, a lo que el hombre respondió arrojándole otra silla. Así consiguió que la mujer se apartara de allí. Quemado. Sin embargo, el acoso estaba lejos de acabar. A fines de marzo, ella se enteró de que él estaba comenzando una relación con otra mujer, por lo que volvió a la carga con las amenazas. El 27 de ese mes, a la madrugada, otra vez ingresó en la casa de su ex pareja. Esta vez, encendió una hornalla, la roció con un insecticida y provocó una llamarada, al tiempo que arrojaba alcohol encendido contra el cuerpo del hombre, alcanzándolo en el rostro, cuello, parte de la espalda y brazos. Ante esto, él corrió hacia su dormitorio, donde se envolvió en un acolchado para apagar el fuego, y cayó desvanecido. Al despertar, pocos minutos después, se encontró con que estaba atado de pies y manos, y ella con una plancha en la mano, con la que le quemó ambos antebrazos.Por fortuna, justo en ese momento irrumpieron familiares y vecinos de él, que inmovilizaron a la mujer hasta que llegó la Policía. El hombre fue trasladado al Instituto del Quemado, donde constataron que había sufrido quemaduras en el cinco por ciento de la superficie corporal, por lo que le asignaron 35 días de curaciones. Ahora, al ser llevada a juicio, la mujer optó por declararse culpable ante el Tribunal de la Cámara 8ª del Crimen y el fiscal Hugo Almirón.
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