Mucha calle y poca contención, dos preocupaciones juveniles
Jóvenes de más de un centenar de localidades cordobesas se reunieron para contar sus experiencias.
En la mañana de ayer, decenas de colectivos depositaron a una multitud de chicos en los pabellones de Feriar. Aunque las edades oscilaban entre 10 y 20 y tantos años, la franja adolescente era mayoritaria. Un centenar de localidades del interior, donde funcionan 64 Concejos y 54 Foros de Niños y Adolescentes, participó del Segundo Congreso Provincial, convocado por la Secretaría homónima. ¿Qué propósito alientan estos eventos? Para un observador neutral, son puntos de encuentro a los cuales los chicos acuden con más ganas de divertirse que otra cosa. Para el subsecretario de área, Alberto "Tito" Reinaldi (56), que los jóvenes tengan donde encontrarse, y conversar, es un logro en sí mismo. "La ciudadanía se construye a partir del conocimiento de los derechos, y de la capacidad de reclamarlos y practicarlos", explica el funcionario. Visibilidad. Una vez más, la concurrencia se vio atraída por la muestra de las acciones que chicos y grandes desarrollan en sus zonas. Recorrer y comparar es la parte más gratificante de estos congresos. Sobre el piso, un enorme juego de la oca enseñaba conceptos básicos en ciudadanía y convivencia. Sobre tablones y pizarrones, las economías solidarias reflejaron la búsqueda de sustentabilidad. A riesgo de simplificar, se podría marcar la clara diferencia entre el interior y el cinturón urbano de esta capital. Por ejemplo, Manos Solidarias, de La Calera, es una asociación compuesta por más de 40 jóvenes. Muchos se asumen como "desertores" del sistema educativo. "Todo lo hacemos por cuenta nuestra, más que nada para ayudar a otros chicos … Hay mucha calle, maltrato familiar, poca contención y mucha bronca social, pero eso a los políticos no les importa", coinciden Débora (20), Gustavo (17) y Emiliano (20). A pesar de su edad, todos saben o recuerdan que "Calera era un paraíso. En cambio ahora...". Oportunidades. Unos metros más allá, el Instituto Parroquial Nicolás Principi, de Las Vertientes, expone un logro singular. Una quincena de alumnos, de entre 15 y 18 años, puso en marcha la primera radio del lugar. La FM Sueños emite en tres horarios, pasando música e información. La pequeña emisora logró suplir una de las carencias de esta localidad de un millar de habitantes, a 30 kilómetros de Río Cuarto: la incomunicación. "Agradecemos el apoyo que nos brindan los adultos", señalan José María (17), Arnold (18) y Cintia (18). Los pioneros del éter creen que "la radio permitirá retomar el diálogo en Las Vertientes". Notan que "mucha juventud se aleja en búsqueda de oportunidades laborales". "Vivir en el campo no te asegura trabajo, porque la agricultura está muy mecanizada", observan estos incipientes pero maduros comunicadores.

