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“Mi familia fue lo mejor que me pasó como lotero”

Pedro Roberto Tejeda (69) tiene muy claro qué fue lo más lindo que le pasó en sus 50 años como vendedor de ilusiones.

06 de octubre de 2013 a las 12:39 p. m.
“Mi familia fue lo mejor que me pasó como lotero”
“El Nene”. Pedro Tejeda también vendió un Primer Premio (Ramiro Pereyra/La Voz).

No dudó en decir: “Lo más lindo es mi familia, tengo dos hijas grandes que me han dado tres nietos y están todos bien, 
y toda mi vida he hecho lo que me gusta”. Casi nadie sabe su nombre porque para todos es sencillamente “el Nene”, o el hermano de “Sopita”, quien fue el que lo inició en esta actividad. Su parada habitual está en Deán Funes y San Martín, aunque la deja de a ratos por sus clientes de números fijos.

Es un apasionado vendedor y conoce a fondo el oficio, al igual que las variaciones que el juego y particularmente las loterías han tenido desde que comenzó allá por 1963.

Por entenderlo, sabe que entre el lunes, martes y miércoles, se vende el 20 por ciento, mientras que desde el jueves hasta el sábado al mediodía vende el 80 por ciento restante. Con autoridad recuerda todas las loterías que se jugaron en Córdoba desde los 60 hasta la fecha y no se explica porque la de Tucumán dejó de venderse en esta ciudad. “Era una lotería muy querida por los cordobeses y era la segunda en venta”.

Si bien vendió varias aproximaciones, dos segundos premios de la santiagueña y algunos pozos acumulados del Telebingo, el “Nene” Tejeda no se olvida que también fue portador de un primer premio. “El 5711 fue la única ‘grande’ que vendí. Era un billete fijo que me lo compraba el dueño de un puesto de flores ubicado en Rivera Indarte, antes de llegar a 9 de Julio. Cuando cobró se portó muy bien conmigo”, agrega.

Su larga permanencia en el centro lo lleva a recordar cuando en el año 1969 comenzó a construirse la primera peatonal de Córdoba. Los comerciantes protestaban todos los días, creyendo que iban a caer sus ventas y mirá ahora como la gente circula y puede comprar con tranquilidad”.

El Cordobazo le quedó grabado cuando al mediodía del 29 de Mayo de 1969 comenzó el desbande.

“La gente corría por todos lados, mientras se reiteraban los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes”. No olvida que en la esquina de Rivera Indarte y Colón una persona herida había quedado abandonada. Con otro lotero amigo lo alzamos y un auto lo llevó al Hospital de Urgencias”.

Como testimonio, recuerda quedó la foto que al día siguiente publicó el desaparecido diario Córdoba.